ÚNETE A LA REDPE
ONG RedPE
Articles Tagged with: RedPE

8M: En Transición Energética, NO sin Mujeres

En los últimos años, el país ha entrado en una fase en donde las políticas públicas vinculadas al cambio climático y las transiciones energéticas se vuelven cada vez más importantes. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta búsqueda e implementación de políticas públicas enfocadas en el logro de la ‘sustentabilidad’ (en su noción tradicional) puede entrar en tensión con el logro de los objetivos de justicia social que día a día son más demandados por las comunidades a nivel local y global.

Políticas de transición energética rápidas y agresivas corren el riesgo de no ser sensibles temporal y procedimentalmente para incluir en la toma de decisiones a tod@s l@s actores involucrad@s en los procesos de cierre de industrias, cambios tecnológicos y normativos o en la promoción de nuevos emprendimientos verdes. De la misma forma, una política de transición energética sin perspectiva de justicia corre el riesgo de no considerar las condiciones de vulnerabilidad estructural de ciertas poblaciones y comunidades.

Para poder hablar de una transición energética justa, se deben tener en cuenta, entre otros elementos, las realidades y complejidades de las desigualdades de género. Con ello, el ‘no sin mujeres’ toma relevancia para visibilizar la discriminación que sufrimos las mujeres en el sector energético a nivel doméstico, laboral y territorial; que, en la otra cara de la moneda implica una limitación del debate, el cual excluye a la mitad de la población que además es la más vulnerable a los efectos del cambio climático y la contaminación intra y extradomiciliaria asociada a la energía.

Desde un primer ámbito, las viviendas juegan un rol fundamental en mostrar los vínculos cotidianos que existen entre mujeres y energía. Cuando las casas son frías, los electrodomésticos inseguros, los combustibles para cocinar y calefaccionar contaminantes, entre otros, estamos ante la “pobreza energética” y, tal como ocurre con otras pobrezas, no es raro ver en ella el rostro de miles de mujeres que, día tras día, dedican parte importante de su tiempo a labores domésticas no remuneradas que las exponen constantemente al deterioro de salud y accidentes caseros vinculados a la energía.

Por otro lado, la instalación de industrias energéticas como las termoeléctricas a carbón, genera contaminación que también daña la salud humana; y si bien las enfermedades afectan a la población en general, lo hacen con mayor frecuencia en mujeres embarazadas, niños, niñas y personas mayores. De esta forma, las mujeres se encuentran afectadas no solo por las enfermedades que ellas pueden sufrir, sino que por las labores de cuidado que suelen realizar en estos grupos vulnerables; esta situación es una de las razones por las que en numerosas ocasiones agrupaciones lideradas por mujeres han salido a denunciar procesos industriales contaminantes vinculados a la producción de energía.

Otra arista no menor, es que aún se suele pensar que las mujeres no tienen cualidades para el desarrollo de la ciencia y las tecnologías, lo que repercute en un sinfín de brechas digitales y tecnológicas. De hecho, este estereotipo sexista ha implicado que, a nivel laboral, según estudios del Ministerio de Energía, la fuerza laboral femenina en el sector sólo alcanza un 23%. Además, las mujeres del sector ganan un 24% menos que los hombres y ocupan sólo el 18% del total de cargos gerenciales.

En este nuevo Chile que queremos construir, es necesario evidenciar y enfrentar la exclusión de las mujeres como usuarias, sujetas políticas de resistencia ante proyectos energéticos y sujetas que participan en el mercado laboral de la energía. Para ello, las brechas de género, que hemos mencionado anteriormente, deben ser superadas, para permitir el avance hacia sociedades sustentables más justas e inclusivas.

El rol de las mujeres en la planificación energética debe ser relevado, reconociendo sus necesidades e intereses en la toma de decisiones, y destacando el rol de las mujeres como agentes de transformación en la sociedad.

Es urgente crear más y mejores oportunidades para mujeres en la fuerza laboral del sector energético, que es altamente masculinizada, sobre todo en cargos directivos. Por otro lado, es necesario hacer hincapié en la visibilización de la dimensión doméstica y cotidiana de la energía, que suele ser de interés para las mujeres, sin embargo, en su mayoría los proyectos sobre capacitaciones en energía o recambios tecnológicos se piensan respecto de un receptor o usuario hombre.

 

Respecto a la promoción de nuevos proyectos de energías renovables, se considera como desafío incorporar elementos interculturales en el abordaje de los problemas de género, considerando los contextos específicos de comunidades rurales y/o indígenas o los diferentes sectores urbanos, así como también los desafíos asociados al reconocimiento e inclusión de las diversidades sexuales.

Hoy, se requiere un cambio cultural para re-equilibrar los roles de género respecto de las tareas socialmente asignadas, además de plantar cara frente a situaciones patriarcales que ocurren en el sector energético. Lo anterior, nos permitirá acercarnos hacia un sistema energético con más participación de la ciudadanía, más democrático en el acceso y gestión de la energía, en donde encontremos una economía que ponga en el centro el cuidado de la vida y el valor del trabajo reproductivo. Solo así se abrirán oportunidades para generar transiciones energéticas justas que nos permitan abordar los problemas de contaminación local, el cambio climático y avanzar en la tan ansiada sustentabilidad.

Claudia Fuentes. Encargada de Proyecto de Descarbonización de Fundación Chile Sustentable. Ingeniera en Recursos Naturales Renovables y estudiante del Master Governance of Risk and Resources. Integrante de la Red Ecofeminista por la Transición Energética y de la
Red de Pobreza Energética.


Día Mundial de la Eficiencia Energética: Especialistas destacan la necesidad de avanzar hacia el uso eficiente y sustentable de energía en Chile

De acuerdo con encuestas nacionales, en Chile se registran cerca de 20 mil viviendas sin acceso a la electricidad, mientras que un 66% de los hogares no posee estándares mínimos de aislación térmica y un 21% de las personas declara pasar frío en sus casas durante el invierno. Especialistas de la Casa de Bello, se refieren a la necesidad de garantizar el acceso equitativo a energía de alta calidad para sostener el desarrollo social y económico de la población.

 

Gentileza: Comunicaciones VID, Universidad de Chile
Noticia publicada el 5 de marzo de 2021, disponible en uchile.cl
La energía es considerada uno de los recursos fundamentales para el desarrollo socioeconómico de todas las comunidades, pero en Chile existen casi 20.000 viviendas sin acceso a electricidad. En 2017, el Instituto Nacional de Estadísticas registró que el 22,6% de los hogares urbanos gastan excesivamente en energía, mientras que el 16,9% limita su gasto para cubrir otras necesidades básicas. Asimismo, informes de 2016 y 2019 de la Encuesta CASEN indican que un 66% de las casas chilenas no posee estándares mínimos de aislación térmica, por lo que un 21% de las personas ha declarado pasar frío durante el invierno.
Frente a este escenario que demanda concientizar a la población sobre la importancia de usar la energía de manera eficiente y sostenible, desde 1988 cada 5 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Eficiencia Energética. La fecha busca contribuir con la optimización de los procesos de producción, potenciar el uso de fuentes renovables y fomentar el consumo responsable, entre otros aspectos relevantes que también forman parte del trabajo impulsado por la Red de Pobreza Energética (RedPE).
Para la directora de Investigación de la VID, Silvia Núñez, resulta fundamental que la Casa de Bello forme parte de esta discusión. “Desde hace algunos años diversos especialistas vienen trabajando en torno al concepto de pobreza energética a partir de una mirada transdisciplinar y que atiende la realidad del territorio nacional. El uso eficiente de la energía también es una manera de combatir las desigualdades que se presentan al respecto en nuestra sociedad, por lo que valoramos la generación de conocimiento integral y situado en la realidad, lo que permite incidir en las políticas públicas del país con evidencia científico-académica”.

Eficiencia energética: un gran desafío para Chile

Las políticas públicas internaciones de eficiencia energética han estado operando desde la crisis del petróleo de los años 70. En Chile se comenzaron a tomar acciones de mayor magnitud en el año 2000, con la implementación de la Reglamentación Térmica que continuó con su segunda etapa en 2007 para contar con viviendas más eficientes y mejorar su aislación térmica. En tanto, en 2014 se inició la discusión sobre la Ley de Eficiencia Energética, cuyo objetivo es establecer estándares mínimos en edificación, transporte, ciudades inteligentes, sectores productivos, educación y capacitación.

De acuerdo con la investigadora de la RedPE, Paz Araya, aún queda mucho por avanzar en esta materia, pues “la eficiencia energética ha sido desplazada por otras agendas en las políticas públicas sobre energía, a pesar de instalarse como el área con mayor potencial para reducir las emisiones de CO2 y mejorar la confiabilidad, seguridad e independencia de los suministros energéticos, además de sus beneficios económicos”.

Por su parte, la gerenta del Instituto Forestal de Los Ríos, Alejandra Schueftan, destaca la Política Energética Nacional que propone una visión del sector energético al 2050 y también la Estrategia de Transición Energética Residencial. “Esta visión obedece a un enfoque sistémico, que busca lograr y mantener la confiabilidad de todo el sistema energético, al mismo tiempo que se cumple con criterios de sostenibilidad e inclusión y se contribuye a la competitividad de la economía del país. No obstante, hay desafíos pendientes como aprobar la Ley de Biocombustibles Sólidos y aprobar la Ley de Energía Distrital, que permitirían avanzar en el desarrollo tecnológico para un uso sustentable de los combustibles derivados de la madera y sistemas más eficientes de calefacción”, destacó.

En cuanto al debate de incentivar la transición hacia energías renovables, el director del Centro de Excelencia en Geotermia de los Andes (CEGA) U. de Chile e integrante de RedPE y la Red Transdisciplinaria ENEAS, Diego Morata, señaló que el país tiene un enorme potencial en energía geotérmica. “Se trata de una fuente limpia, renovable y distribuida a lo largo de todo el país, que nos permitiría generar electricidad de manera eficiente y totalmente sustentable, junto con aprovechar lo que se llama el uso directo de la geotermia. Es decir, utilizarla directamente proveyendo calor para calefaccionar recintos, e implementarse en el sector productivo y en invernaderos de zonas con climas poco propicios para el cultivo de hortalizas y vegetales”.

Actualmente el CEGA se encuentra desarrollando proyectos piloto encaminados a dar a conocer las características geológicas de los recursos geotermales, con el fin de promover un uso sustentable en la generación de electricidad. También se está trabajando en iniciativas con financiamiento de gobiernos regionales y el Ministerio de Energía, para instalar bombas de calor geotérmicas en el sur de Chile reemplazando la leña en salas de clase, e implementar invernaderos en Aysén y Los Ríos para el cultivo de hortalizas.

El Profesor Morata agregó que “estos estudios y proyectos demuestran que la implementación de la geotermia, dentro de una matriz energética sustentable, es una realidad que necesita ser analizada desde otra perspectiva y no solamente con la calculadora de la rentabilidad económica cortoplacista en la mano. Existe la capacidad para construir pequeñas plantas de generación y cogeneración geotérmica en el sur de Chile. Sólo se necesita la voluntad política de hacerse cargo que esa fuente de energía, lo que permitiría una independencia energética importante y daría seguridad y estabilidad a nuestra matriz eléctrica”

Crisis sanitaria y brechas en el acceso a energía de calidad

Durante la crisis sanitaria se han evidenciado carencias relacionadas con la pobreza energética que enfrentan los hogares, como mala calidad de la vivienda, sistemas de calefacción ineficientes, escasez de agua para mantener una higiene adecuada y contaminación intradomiciliaria y atmosférica, entre otros problemas.

De acuerdo con RedPE, la falta de acceso a la energía y a tecnologías de calidad en pandemia tienden a aumentar los niveles de estrés, disminuyendo la calidad de vida de las personas. Esto podría explicarse porque a pesar de que el 99,7% de los hogares chilenos están conectados a una fuente de electricidad, en 2018 la Encuesta CASEN reconoció que un 18,1% de las viviendas se ubican en comunas cuyas interrupciones eléctricas fueron de más de una hora en promedio al año. Por otro lado, también se han comprobado desigualdades de género, ya que durante el periodo de confinamiento la OMS ha registrado que el 60% de las muertes por contaminación intradomiciliaria corresponden a mujeres, niños y niñas.

Paz Araya enfatizó que “en este contexto, las familias que están estudiando y/o trabajando desde casa, se han visto obligadas a hacerse cargo de los gastos operacionales en energía que eran cubiertos por colegios y empleadores. Con el confinamiento se ha visibilizado aún más la experiencia de vivir en viviendas ineficientes, frías y contaminadas durante los meses de invierno. Por tanto, se debe mejorar la regulación para las nuevas construcciones, extender la certificación de forma obligatoria para casas a la venta y en arriendo, y encargarse del reacondicionamiento térmico de los más de 3 millones de hogares construidos con aislación insuficiente”.

Alejandra Schueftan también se refirió al respecto, señalando que la pandemia puede exacerbar la situación de pobreza energética. “Al aumentar la permanencia en los hogares y con ello el consumo de leña, existe una mayor exposición a agentes contaminantes. La leña se usa de manera transversal en todos los niveles de ingreso, superando el 90% de las viviendas en la mayoría de las ciudades, especialmente en la zona sur. Además, diversos estudios señalan que pasar largos periodos en viviendas frías y húmedas es negativo para la salud física y mental de las personas, y aumenta la vulnerabilidad del sistema respiratorio, por lo que el efecto de Covid-19 podría agudizarse”, indicó.


El medio ambiente y la sustentabilidad son temas que deben ampararse en una nueva constitución


Este viernes 5 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Eficiencia Energética, fecha que busca promover el uso adecuado, eficiente y sustentable de la energía. El Académico del Departamento de Geología y director del Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes (CEGA) e integrante de la RedPE, la Red Transdisciplinaria ENEAS y PROMA de la U. de Chile, Diego Morata, destaca algunos de los principales problemas que se han evidenciado durante la pandemia en esta materia.

Sin lugar a duda, esta crisis sociosanitaria que, como humanidad estamos sufriendo desde más de un año, nos tiene que servir de aprendizaje para cambiar determinados esquemas y paradigmas que teníamos enquistados en nuestro metro cuadrado de confort. En particular, en Chile hemos podido ver cómo los temas de eficiencia energética y sustentabilidad aparecen y desaparecen de la agenda política-social como si fuesen cometas.

Es cierto que el discurso sociopolítico de los últimos meses estaba (y con justa razón) centrado en cómo abordar la pandemia en el país. Pero, a pesar de ese tema prioritario que se tomó la agenda durante gran parte de 2020, hay una deuda enorme que Chile tiene con el medio ambiente, la sustentabilidad y, en particular, la eficiencia energética. Y han salido opiniones interesantes comenzando por una entrevista que le hicieron a nuestro Rector Ennio Vivaldi, en donde se pone de manifiesto la importancia de invertir en ciencia para abordar problemas que afectan a nuestra sociedad.

Conseguimos pasar el invierno del 2020 y, posiblemente a consecuencia de las restricciones de movilidad en las grandes ciudades, no fue un mal año en lo que se refiere a calidad del aire. Pero el problema de la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos de este país sigue vigente. Hay demasiadas zonas de sacrificio. Hay muchos problemas ambientales relacionados con un desarrollo feroz que no respeta el medio ambiente. Hay poca cultura cívica, pues es normal ver en nuestras calles a ciudadanos que tiran los papeles de envoltorios de caramelos al suelo.

Pronto llegará el otoño, las lluvias y la natural bajada de temperatura, por lo que volveremos a ver esas imágenes repetidas hasta la saciedad de personas con problema respiratorios asociados a una mala calidad de aire esperando en los centros médicos a ser atendidos. Una vez más, presenciaremos calles inundadas por problemas de mala gestión territorial. Estas son imágenes que se repiten año tras año y que necesitan una mirada holística con una fuerte base en la ciencia. Sin ir más lejos, este verano vimos cómo una lluvia pronosticada hizo estragos en el centro de nuestro país. Sin lugar a duda, no podemos controlar que llueva más o menos, pero si podemos tener una mejor gestión de nuestro territorio a fin de construir un futuro más sustentable.

Por otra parte, se empieza a oír el serio problema de que el centro-sur de Chile puede llegar a tener en relación con la crisis hídrica. Se habla mucho y falta realmente una visión de Estado que aborde, de verdad, con recursos importantes, la problemática desde los diferentes aspectos que ella conlleva. En el sur de nuestro país, la radiación solar no es intensa y estamos viendo que, con las reducciones de precipitaciones, nuestros ríos ya no llevan los caudales que se veían en años anteriores. En este contexto, estudios del CEGA están mostrando que es posible, desde el punto de vista técnico, implementar pequeñas plantas de generación y co-generación geotérmica en esta zona de Chile. Se trata de instalaciones que ocupan muy poco espacio, por lo que el impacto ambiental es mínimo, permitiendo la generación de electricidad y calor que puede usarse para la calefacción distrital.

Como sociedad también hemos demostrado que el sur de Chile no quiere mega-proyectos que impactan fuertemente en el medio ambiente. Por tanto, la geotermia debiese tomarse la agenda de la matriz energética de esta zona, ya que el potencial está bajo nuestros pies. Sólo se necesita la voluntad política de hacerse cargo que esa fuente de energía permitiría una independencia energética importante y daría seguridad y estabilidad a nuestra matriz eléctrica. Asimismo, este tipo de proyectos supondrían una reducción de los problemas de salud asociados a la mala calidad del aire y una mejora en la calidad de la construcción de nuestras viviendas. Estamos hablando de una de las mejores soluciones para un futuro más sustentable, sobre todo si se pone en la balanza el costo que el Estado necesita hacer todos los años por la cantidad de vidas humanas que se pierden con estos problemas ambientales y de salud asociados.

Son muchos los desafíos que tenemos por delante si aspiramos a un Chile más sustentable. Quizá esta pandemia nos ha abierto un poco más nuestra visión hacia una sociedad más justa e igualitaria. Pero aún quedan muchos retos por delante. Debemos tomar conciencia que el medio ambiente y la sustentabilidad no tienen color político. Deben ser un tema transversal a la sociedad, resguardado en el amparo de una nueva constitución, que permita tener un Estado mucho más participativo y que favorezca el trabajo inter, multi y transdiciplinario hacia una mejora en la eficiencia energética y la sustentabilidad.

Diego Morata. Director del Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes y académico del Departamento Geología de la Universidad de Chile. Gerente de EBP Chile y Directora de Espacio Público. Es parte de la Red Transdisciplinar ENEAS de la Universidad de Chile y también de la Red de Pobreza Energética.

Reportaje disponible en uchile.cl

Medio ambiente y sustentabilidad de cara a una nueva Constitución para Chile


Estos deben ser temas transversales a la sociedad, resguardados en el amparo de una nueva Constitución, que permita tener un Estado mucho más participativo y que favorezca el trabajo inter, multi y transdiciplinarios hacia una mejora en la eficiencia energética
y la sustentabilidad.

La crisis sociosanitaria que estamos sufriendo hace más de un año nos tiene que servir de aprendizaje para cambiar esquemas y paradigmas que teníamos enquistados en nuestro día a día. En particular, en Chile hemos podido ver cómo los temas de eficiencia energética y sustentabilidad aparecen y desaparecen de la agenda política-social como si fueran cometas.

Es cierto que el discurso sociopolítico de los últimos meses estaba centrado en cómo abordar la pandemia en el país. Y con justa razón. Pero, a pesar de ese tema prioritario, hay una deuda enorme que Chile tiene con el medio ambiente, la sustentabilidad y la eficiencia energética. Ya existen opiniones interesantes en donde se pone de manifiesto la importancia de invertir en ciencia para abordar éste y otros problemas que afectan a nuestra sociedad.

Conseguimos pasar el invierno de 2020 -posiblemente a consecuencia de las restricciones de movilidad en las grandes ciudades- con números no tan malos en cuanto a la calidad del aire. Pero el problema de mejorar los estándares de vida de los ciudadanos sigue vigente, partiendo por la gran cantidad de zonas de sacrificio existentes. Hay muchos problemas ambientales relacionados con un desarrollo feroz que no respeta el ecosistema. Hay poca cultura cívica, pues es normal ver en nuestras calles a ciudadanos que tiran los papeles de envoltorios de caramelos al suelo.

Pronto llegará el otoño, las lluvias y la natural bajada de temperatura, por lo que volveremos a ver esas imágenes repetidas hasta la saciedad de personas con problemas respiratorios asociados a una mala calidad de aire, esperando en los centros médicos a ser atendidos. Una vez más, presenciaremos calles inundadas por problemas de mala gestión territorial. Estas son imágenes que se repiten año tras año y que necesitan una mirada holística con una fuerte base en la ciencia. Sin ir más lejos, este verano vimos cómo una lluvia pronosticada hizo estragos en el centro de nuestro país. Sin lugar a duda, no podemos controlar que llueva más o menos, pero sí podemos tener una mejor gestión de nuestro territorio a fin de construir un futuro más sustentable.

Al mismo tiempo, hay que poner luces sobre la crisis hídrica en la zona centro-sur. Actualmente, falta una visión de Estado que aborde de verdad y con recursos importantes la problemática desde los diferentes aspectos que ella conlleva. En el sur de nuestro país, la radiación solar no es intensa y estamos viendo que, con las reducciones de precipitaciones, nuestros ríos ya no llevan los caudales que se veían en años anteriores. En este contexto, estudios del Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes están mostrando que es posible, desde el punto de vista técnico, implementar pequeñas plantas de generación y co-generación geotérmica en esta zona. Se trata de instalaciones que ocupan muy poco espacio, por lo que el impacto ambiental es mínimo, permitiendo la generación de electricidad y calor.

Este viernes 5 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Eficiencia Energética y son muchos los desafíos que tenemos por delante si aspiramos a un Chile más sustentable. Quizá esta pandemia nos abrió un poco más nuestra visión hacia una sociedad más justa e igualitaria. Pero aún quedan muchos retos por delante, especialmente entendiendo el contexto social y político que estamos enfrentando desde el estallido social. Debemos tomar conciencia que el medio ambiente y la sustentabilidad no tienen color político. Deben ser temas transversales a la sociedad, resguardados en el amparo de una nueva Constitución, que permita tener un Estado mucho más participativo y que favorezca el trabajo inter, multi y transdiciplinario hacia una mejora en la eficiencia energética y la sustentabilidad.

Diego Morata. Director del Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes y académico del Departamento Geología de la Universidad de Chile. Gerente de EBP Chile y Directora de Espacio Público. Es parte de la Red Transdisciplinar ENEAS de la Universidad de Chile y también de la Red de Pobreza Energética.

Reportaje disponible en el dínamo

Familias de Renca celebran por sus nuevos sistemas solares térmicos

Norma Muñoz y otras 33 familias residentes en la comuna de Renca ya no deben priorizar el ahorro de gas para llegar a fin de mes. Este logro es posible gracias al Programa de Inclusión Energética liderado por EBP Chile, empresa que, a raíz de la obtención de 50 millones aportados por Innova Fosis del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, en conjunto con la ONG EGEA, la Red de Pobreza Energética, la Municipalidad de Renca y la Fundación Banigualdad. Este programa busca crear soluciones sustentables y sostenibles para enfrentar la pobreza energética en sectores vulnerables.

Revisa los detalles en este especial publicado en LUN el 24 de febrero de 2021.


¿Qué hicimos, cómo crecimos durante el 2020 en la RedPE? Revisa este video!

Este es el recuento de las actividades, participación e investigaciones de la Red de Pobreza Energética Chile durante el 2020.
Además, las y los coordinadores RedPE se reunieron en la última semana de enero 2021 para conversar y reflexionar sobre los próximos desafíos, el proceso constituyente y los lineamientos para la Red de Pobreza Energética. Si quieres acceder a la síntesis de este reunión, escríbenos para enviarla directamente a tu correo electrónico.
Invitamos a revisar el video con los principales hitos, actividades de RedPE 2020.

Red de Pobreza Energética presenta documentos de trabajo para la transición energética

El pasado martes 1 de diciembre, la Red de Pobreza Energética presentó a la comunidad los últimos documentos de trabajo en un evento online multisectorial que convocó a panelistas del mundo académico, público, privado y de la sociedad civil.
“Desigualdad Energética más allá del hogar” fue inaugurado por Alejandra Schueftan, Gerenta de Instituto Forestal INFOR sede Los Ríos quien dio la bienvenida a los presentadores y panelistas y destacó el trabajo colaborativo realizado en estos documentos de trabajo. “Todos los temas abordados en las recientes publicaciones de la Red de Pobreza Energética, son parte de una problemática multidimensional y que hoy podremos analizar desde distintas miradas. Esta discusión es clave porque la energía es uno de los recursos fundamentales para el desarrollo humano de las personas y de las sociedades, por tanto el acceso a una energía de calidad tiene consecuencias en la educación, trabajo, alimentación, salud y por tanto es fundamental para reducir la desigualdad“, puntualizó.
El documento “Vulnerabilidad Energética territorial: Desigualdad más allá del hogar” fue presentado por el investigador Rubén Calvo, Doctorado en Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Chile PUC y Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2. Posteriormente, Nicolás Álamos, investigador del Núcleo de Estudios Sistémicos Transdisciplinarios (NEST) y del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 presentó el documento “Caracterización del Mercado de la Leña en Chile y sus barreras para la transición Energética”.
Catalina Amigo, Coordinadora Ejecutiva de la Red de Pobreza Energética y también coordinadora de la Red de Inclusión Energética Latinoamericana (Red IEL)  fue la moderadora en el panel de invitadas e invitados que comentaron los documentos de trabajo presentados. En el conversatorio participaron Rodrigo Barrera de la  Agencia de Sostenibilidad Energética; María José Pino, Relaciones Comunitarias – Seremi Energía del Maule; René Reyes, INFOR Los Ríos – OCDM; Sebastián Ibarra, Académico de la Universidad de Aysén y Claudia Fuentes, Fundación Chile Sustentable.
Las y los panelistas fueron invitados a explicar en qué medida los documentos de trabajo de la Red de Pobreza Energética aportan en sus respectivos contextos de estudio/laborales y qué desafíos son relevantes de abordar para avanzar en una transición energética justa.
Rodrigo Barrera, de la Agencia de Sostenibilidad Energética fue el primer comentarista y planteó que “el desafío hoy es bastante exigente, tenemos que ser capaces de traducir esta compresión multidimensional y compleja en intervenciones eficaces y operativas que se puedan llevar a la realidad y que modifiquen o cambien las condiciones del sistema. Esto conlleva otro gran desafío, debemos dejar de lado la mirada sectorial y buscar un enfoque territorial para las políticas públicas” enfatizó Barrera.
Claudia Fuentes, de la Fundación Chile Sustentable destacó el trabajo de la Red de Pobreza Energética y profundizó sobre los desafíos de la transición energética “Hoy tenemos un trilema que consiste en el acceso a la energía; la seguridad y calidad del suministro y en los planes de descontaminación global y local de nuestras ciudades. A veces, existe la falsa idea de pensar que con solo cumplir uno de estos factores, se cumplirán los otros dos de manera natural y eso no es así. La transición energética es un problema complejo que además, desde mi perspectiva implica considerar un 4to pilar, que es la llamada justicia energética. De este modo, podemos diseñar políticas públicas que consideren todos los factores y se asegure una transición energética justa” señaló Claudia Fuentes.
Para revisar las intervenciones de las y los panelistas, el video del evento está disponible AQUÍ
Los documentos de trabajo presentados en esta actividad están disponible en la sección de Publicaciones Red de Pobreza Energética.

Algunas de las fotos de la actividad online

** Actividad organizada por Red de Pobreza Energética, con la participación y colaboración de Núcleo de Estudios Sistémicos Transdisciplinarios (NEST), Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR) 2 y la Universidad de Chile.


Coordinadoras y coordinadores de Red de Pobreza Energética se reúnen para abordar colaborativamente próximos desafíos

Durante las últimas semanas, integrantes de la Red de Pobreza Energética (RedPE) han mantenido reuniones de coordinación por línea de trabajo, con fin de repasar las principales actividades, áreas de investigación, novedades e incidencias en los diferentes sectores de la esfera pública.

Noviembre, 2020
Con nuevas plataformas de trabajo en línea y diferencias de zona horaria, se realizaron las reuniones de coordinación las líneas de trabajo de la Red de Pobreza Energética. En una sesión conjunta, las líneas “Políticas públicas y modelos de desarrollo” y “Energía renovables, vulnerabilidad energética y gestión local” la conversación giró fuertemente en torno a las proyecciones de trabajo de los integrantes de la RedPE en la mesa de actualización de la Política Energética Nacional.
Para las y los coordinadores de estas áreas de trabajo, el objetivo de incidencia principal es “asegurar el acceso equitativo a servicios energéticos de alta calidad, considerando las particularidades territoriales, lo que implica comprender el acceso a la energía como un derecho”. Se establece que es necesario impulsar la realización de un diagnóstico de pobreza energética (PE) a escala local a partir de la construcción de indicadores de PE con pertinencia territorial.
Además, se analizó la relevancia del problema de calidad térmica de las viviendas existentes en el país, y se establece la necesidad de un plan nacional de aislación térmica de la vivienda construida.
Las y los participantes en esta reunión destacaron la relevancia del trabajo municipal y territorial, donde es necesario que exista mayor autonomía en los gobiernos locales ya que ellos son los que aplican los puntos de las políticas energéticas, y comúnmente no hay recursos ni posibilidades para trabajarlos de buena manera. Por eso es importante impulsar acciones energéticas que tengan un relato congruente con las realidades territoriales y las capacidades que tienen los municipios. Todo esto en un contexto donde la comunidad tiene mayor acceso a información y por ende puede presentar más demandas concretas en torno a la equidad, género y otras temáticas que se exigen desde los territorios.
En cuanto a la reunión de la línea “Bienestar, eficiencia energética y contaminación atmosférica”, las y los coordinadores levantaron la necesidad de establecer metas y acciones con miras a la Agenda 2050 y los desafíos sociales y medio ambientales que estos macro-objetivos conllevan.
Las coordinaciones concuerdan en la necesidad de generar espacios de discusión transversal entre quienes participan en las diferentes mesas temáticas, de modo de asegurar la coordinación y coherencia entre los objetivos resultantes de cada una de estas, enriqueciendo así el debate.
Las reuniones de coordinación sesionarán nuevamente en noviembre, posterior al plebiscito constitucional, ya que las temáticas e investigaciones de la Red de Pobreza Energética toman un peso relevante en el debate constitucional próximo.
Las actas, principales temas y líneas de acción se encuentran sistematizadas en la plataforma online de trabajo colaborativo “Miró”.
Asistentes:
Monserrat Bobadilla, Alejandra Cortés, Ricardo Lobos, Tamara Oyarzún, Alejandra Schueftan, Paz Araya, Felipe Encinas, Matías Plass, Julián Cortés, Fernanda Varela, Ricardo Lobos, Macarena San Martin, Jonathan Guerrero, Roxana Bórquez, Felipe Valencia,Victoria Ulloa, Claudia Fuentes, Cristóbal Becerra, Javier Piedra, Catalina Amigo, Macarena Olivares, Rubén Calvo

Desarrollo Energético Local, una Oportunidad Sostenible y Participativa

Gentileza: Revista nueva minería

Publicación disponible AQUÍ

Red transdisciplinar ENEAS realiza Escuela de Primavera para debatir sobre Energía, Agua, Sustentabilidad y Desafío Medioambientales

23/10/2020

Esta actividad contó con 5 charlas abiertas y 10 mesas de trabajo, donde se presentaron tesis de grado e investigaciones. Integrantes RedPE compartieron con estudiantes y docentes de la Universidad e Chile sus visiones, proyectos y desafíos en materia de pobreza energética, transición y crisis climática.

El jueves 8 de octubre, se dio inicio a la “Escuela de Primavera ENEAS” espacio para potenciar la reflexión y discusión inter y transdisciplinaria, fomentar las redes de trabajo entre estudiantes, académicas/os, e investigadores de diversas disciplinas para abordar temáticas de educación ambiental, transición energética, escasez hídrica, sustentabilidad, y en general, los desafíos medioambientales del siglo XXI.

En la charla inaugural, el rector de la Universidad de Chile, Dr. Ennio Vivaldi señaló su compromiso con las actividades que fomentan el intercambio y son un punto de encuentro de distintas disciplinas y áreas del conocimiento, “Hoy nuestra universidad se hace responsable y se compromete en abordar desafíos de sustentabilidad y es parte de nuestra misión también ser capaces de impregnar a los estudiantes estos valores que pasan a ser esenciales en la mirada de futuro para nuestra sociedad. Espero que la Escuela de Primavera ENEAS surjan proyectos colaborativos de distintas facultades y disciplinas, porque la necesidad de enfrentar los problemas referentes a energía, agua, sustentabilidad y medioambiente, es apremiante y las soluciones van a requerir un trabajo y esfuerzos conjunto desde todas las áreas académicas”.

Además, el rector reflexionó sobre el deber de la academia frente a las crisis y cómo se hace necesario abordar los desafíos complejos desde una mirada transdiciplinaria, objetivo de la red ENEAS. “Hoy, ustedes, estudiantes y docentes, están anticipando juiciosamente un problema que en el futuro será imposible de manejar. Tuvimos advertencias sobre la llegada de una crisis sanitaria y no hemos sabido responder bien como humanidad. Ante la pandemia por Covid-19 podríamos haber tomando medidas que, desde el punto vista de la ciencia y la tecnología, nos hubieran permitido tener remedios más eficaces ante este mal que hoy nos afecta. Desde luego este escenario nos deja una tremenda lección, porque es evidente que de no hacer nada y dejar que las cosas tomen su curso, las crisis nos van a golpear muy fuertemente, como nos está golpeando hoy la pandemia” puntualizó el Dr. Ennio Vivaldi.

Posterior a las palabras del rector, la profesora Anahí Urquiza, docente de la Facultad de Ciencias Sociales, investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 y coordinadora de la red transdisciplinar ENEAS, dio inicio al primer panel de presentaciones y conversación, “Antropoceno y desafíos medioambientales del siglo XXI” donde participaron los académicos: Juan Pablo Boisier, físico, PhD en Ciencias Climáticas; Rodolfo Sapiains, psicólogo, PhD en factores psicológicos y sociales para abordaje del cambio climático y Pamela Smith, PhD en Geografía y experta en medio ambiente urbano, ecología, sustentabilidad, resiliencia y cambio climático en la ciudad.

Pamela Smith, moderadora del panel puntualizó la necesidad de involucramiento de estudiantes y docentes en los procesos de adaptación y mitigación al clima, “Desde la universidad, tenemos que avanzar en aportar evidencia científica e información que nos permita entregar conocimientos, ir respondiendo y pensando cómo podemos complementar la información que viene de instrumentos meteorológicos, a la percepción que tiene la población respecto con la calidad de vida, el arraigo y cariño a sus barrios, porque de esa formar podremos influenciar y generar involucramiento en los procesos de adaptación y mitigación, levantar más conocimientos, transferir e instalar más capacidades en los gobiernos locales” explicó la profesora Smith.

En relación con el proceso constituyente, tema que también se aborda en la Escuela de Primavera ENEAS, Rodolfo Sapiains expuso, “la crisis social y política, genera un nivel de inestabilidad e incertidumbre que cohabita con la incertidumbre del cambio climático. Estamos en un escenario muy único y la pregunta es cómo salimos de esto. Y desde ahí aparece el llamado a una reactivación sostenible y la oportunidad de replantearnos en como salimos de la pandemia, como enfrentamos en cambio climático y cómo enfrentamos el proceso constituyente que vive hoy Chile”.

Durante el 8 y 9 de octubre se están realizando mesas de trabajo con estudiantes y docentes, donde se presentan tesis de grado e investigaciones. Paula Acuña, estudiante de Antropología de la Universidad de Chile destacó el espacio interdisciplinar e interfacultad, “compartí en las mesas de trabajo de Género y Desafíos Medioambientales; Memoria y también en Interfaz, con estudiantes de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Ciencias en Recursos Naturales, Ciencias Físicas y Matemáticas y otras facultades. Me parece fundamental que este tipo de instancias existan, espero que se sigan replicando y multiplicando, sobre todo con los aprendizajes que ha dejado la pandemia pues no es posible pensar en soluciones simples y especializadas para estos temas, sino que requieren un abordaje no sólo multi-interdisciplinario sino también con otros saberes y desde otras epistemologías y formas de pensar el mundo, ojalá cada vez más podamos escuchar y encontrarnos con el mundo indígena y campesino que tienen saberes muy valiosos para pensar soluciones a la crisis climática que enfrentamos” sustuvo la estudiante.

Todos las actividades abiertas están disponibles en las redes sociales de la red transdisciplinar ENEAS para revisar los temas y debates realizados. “Es un agrado escuchar e ir aprendiendo de cada uno de los participantes de esta Escuela de Primavera. Ojalá podamos traspasar estas experiencias, hacernos costumbre de escucharnos mutuamente, entre profesores, investigadores, estudiantes de pre y postgrados ante los desafíos socioambientales que enfrentamos” enfatizó Anahí Urquiza, profesora de la Facultad de Ciencias Sociales y Coordinadora de la red transdisciplinar ENEAS.


Privacy Settings
We use cookies to enhance your experience while using our website. If you are using our Services via a browser you can restrict, block or remove cookies through your web browser settings. We also use content and scripts from third parties that may use tracking technologies. You can selectively provide your consent below to allow such third party embeds. For complete information about the cookies we use, data we collect and how we process them, please check our Privacy Policy
Youtube
Consent to display content from - Youtube
Vimeo
Consent to display content from - Vimeo
Google Maps
Consent to display content from - Google