ÚNETE A LA REDPE
ONG RedPE
Articles Tagged with: Pobreza energética

Pobreza Energética: el rostro más frío de la desigualdad

En Chile pasamos más frío del que estamos dispuestos a asumir. Sin embargo, cuando comienzan a bajar las temperaturas, es difícil evitar pensar en cuáles son las condiciones en las que viven gran parte de los habitantes de nuestro país. A través del concepto “pobreza energética” hemos estado visibilizando la importancia de contar con acceso equitativo a energía de calidad para cubrir los servicios energéticos básicos, especialmente aquellos relacionados con lograr temperaturas saludables y confortables al interior de los hogares.

Sabemos que gran parte de las viviendas del país no cuentan con una adecuada aislación térmica lo que, en otoño e invierno, significa tener que destinar una parte importante del presupuesto familiar en energía para calefacción. Este y otros servicios energéticos son parte importante de la vida cotidiana de chilenos y chilenas, sin embargo, hoy día no contamos con las herramientas adecuadas para caracterizar las condiciones de acceso a estos servicios en los hogares, ni tampoco del impacto que el gasto en energía tiene para el presupuesto de las familias.

Pese a lo anterior, contamos con algunos datos parciales que nos permiten visualizar la importancia y la magnitud de este problema. Por ejemplo, sabemos que un 34% del segmento más pobre de la población declara pasar frío en invierno, así como un 27% del segmento vulnerable y un 21% del segmento medio bajo (ENE, 2016). Asimismo, sabemos que el quintil de menores ingresos gasta casi 3 veces más de su presupuesto mensual en energía -en términos relativos-, respecto del quintil de mayores ingresos (EPF, 2013). Esto, para “satisfacer” (al menos en parte) necesidades asociadas al uso de electricidad, calefacción, agua caliente sanitaria y cocción de alimentos, necesidades que muchas veces se ven limitadas para priorizar otros gastos familiares, debido a los escasos ingresos de este segmento de la población. Por otra parte, los datos de la encuesta CASEN 2015 nos muestran que un 11,6% de los hogares del país no cuentan con agua caliente sanitaria, agudizándose esta cifra al observarla según quintiles, donde cerca de un 40% del quintil de menores ingresos no cuenta con este servicio energético.

Otro dato relevante se relaciona con el tipo de combustible que utilizamos en las distintas zonas climáticas del país para calefaccionar nuestros hogares. Mientras que en la zona centro predomina el uso de gas y parafina para calefacción, en la zona sur del país, desde la región del Bio-bio hasta la región de Aysén, destaca el uso intensivo de leña. Este uso también está fuertemente asociado a ciudades saturadas de contaminación atmosférica, como Los Ángeles, Temuco, Valdivia, Osorno, Puerto Montt y Coyhaique, lo que nos habla de un problema asociado a la calidad de la energía.

También sabemos que la pobreza energética afecta de forma más cruda a niños, niñas, personas mayores, enfermas crónicas y mujeres embarazadas, precisamente por aumentar su vulnerabilidad frente a enfermedades respiratorias y cardiovasculares, tanto por la exposición a bajas temperaturas, como por la exposición a contaminación intradomiciliaria. Por lo anterior, también sabemos que las principales afectadas por la pobreza energética son las mujeres, debido a que la división sexual del trabajo aún dominante en nuestro país se traduce para ellas en una mayor cantidad de tiempo dedicado a trabajo no remunerado en los hogares y al cuidado de otros y otras (ENUT, 2015). Todas estas acciones requieren de la gestión y del uso cotidiano de energía, ya sea para la utilización de electrodomésticos, la cocción y refrigeración de alimentos, la calefacción del hogar, entre otras.

Considerando los datos que tenemos, si bien no podemos hacer una evaluación profunda sobre las condiciones de pobreza energética y su relación con otras dimensiones de la exclusión social, hoy día si podemos reconocer que la pobreza energética agudiza otras desigualdades, como las desigualdades de género, de salud y de educación, potenciando las profundas diferencias económicas y aumentando la vulnerabilidad frente a eventos extremos (por ejemplo, las bajas temperaturas de estos días). Sin embargo, y pese a la evidente importancia de este tema, los datos actuales no nos permiten visibilizar con mayor detalle y profundidad esta situación.

En este contexto, visualizamos con urgencia la necesidad de observar la pobreza energética tanto en los espacios domésticos como en esos otros espacios que habitamos frecuentemente. Por ejemplo, ¿qué temperaturas y qué nivel de contaminación tienen las salas de clases donde estudian nuestros niños y niñas? De igual forma, ¿cómo se relacionan las enfermedades respiratorias de niños, niñas y personas mayores con las condiciones de temperatura, humedad y contaminación de sus viviendas?, ¿a qué niveles de contaminación intradomiciliaria se exponen niños y niñas de diferentes quintiles y cuáles son las temperaturas en las que habitan?, ¿de qué manera influyen la temperatura, humedad y contaminación en su aprendizaje y desarrollo?

Si queremos reducir la desigualdad en nuestro país debemos hacernos cargo de estos problemas. Si los niños y niñas de los quintiles más pobres pasan frío, se exponen a contaminación intradomiciliaria y ni siquiera en los colegios cuentan con temperaturas saludables para el aprendizaje, nunca lograremos “emparejar la cancha” y ofrecer oportunidades reales de inclusión social.

Chile cuenta con condiciones privilegiadas para generar energías limpias, por ejemplo, a partir de energía geotérmica, solar, eólica, entre otras. Esto, sumado a infraestructura habilitante, incentivos efectivos y regulaciones adecuadas, podrían entregar la energía requerida para alcanzar las temperaturas saludables en hogares, hospitales y recintos educacionales. Pero para avanzar en este tema, debemos estar dispuestos, primero, a aceptar que la pobreza en nuestro país es más profunda de lo que queremos ver, y segundo, a invertir en medidas de largo plazo que permitan reducir de forma efectiva las actuales brechas de desigualdad.

Dra. Anahí Urquiza. Coordinadora Red de Pobreza Energética (www.pobrezaenergetica.cl ). Investigadora Cr2 (www.cr2.cl). Académica Facultad de Ciencias Sociales (www.facso.uchile.cl). Universidad de Chile

Columna disponible en El Mostrador

Exitosa participación de RedPE en encuentro sobre pobreza energética en México

Porque fortalecer la cooperación entre los países de América Latina es clave a la hora de enfrentar los desafíos de la pobreza energética en la región, Anahí Urquiza, Coordinadora Transdisciplinaria y Responsable de la línea de Cambio climático, riesgos socio-naturales y resiliencia fue parte de la conferencia Pobreza Energética y la  Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible desarrollada en México en abril de 2018.

El encuentro, organizado por el Colegio de la Frontera, la Universidad Autónoma de Chihuahua, la Universidad Autónoma de Ciudad de Juárez y la Fundación Friedrich Ebert, buscó analizar cómo la reducción de la pobreza energética permite alcanzar el desarrollo sostenible propuesto en la Agenda 2030 de Naciones Unidas en México y América Latina. La jornada contó con expositores de México, Colombia y Chile.
La Coordinadora de RedPe, Anahí Urquiza, realizó la conferencia magistral “Pobreza energética: una aproximación compleja para los desafíos del Sur” y fue parte de entrevistas a medios regionales y locales. Dentro de los desafíos que se enfrentan en Chile, la investigadora  destacó la baja aislación térmica de los hogares, el escaso acceso a energía de buena calidad y los elevados costos de la climatización.
Este encuentro se enmarca dentro de las actividades realizadas por RedPe que buscan fomentar e incentivar la naciente Red Latinoamericana de Pobreza Energética. Es así como la Red Latinoamericana comenzará a trabajar los lazos entre investigadores de diferentes países, enfocándose en generar vínculos que se traduzcan en reuniones virtuales y la búsqueda de financiamiento que permita apoyar los proyectos internacionales gestionados por los miembros de la organización.

Pobreza energética y la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible | Conferencia


Nuevos pasos en la alianza RedPE, Techo y Red Genera: Análisis y construcción de datos en torno a viviendas

Miembros de la línea Bienestar, cultura y eficiencia energética de RedPE fueron parte de la primera mesa de trabajo con Techo Para Chile luego de los primeros avances el pasado 15 de marzo. En esta ocasión, se sumaron al encuentro representantes de la cooperativa energética, Red Genera.

El encuentro, realizado en las instalaciones de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, se centró en avanzar en la cooperación entre ambas instituciones. Viviendas sociales  con enfoque en sustentabilidad energética fue el tema principal de la jornada, siendo el primer eje de trabajo de la naciente alianza. En este sentido, Carlos Westermeier, Jefe Nacional de Ingeniería y Construcción de Techo Para Chile, señaló que desde hace un tiempo la institución está buscando construir viviendas energéticamente sustentables. En este contexto, Techo visualiza a RedPE como un aliado para generar soluciones en conjunto y avanzar en este camino.
La novedad de este enfoque se debe a que los proyectos de Techo abordan el bienestar técnico de las viviendas, su buena localización, equipamiento, áreas verdes y la formación de un entorno participativo con las comunidades beneficiarias. Por otra parte, esta nueva iniciativa busca generar una nueva definición sobre viviendas de menor impacto, es decir, energéticamente sustentables, considerando todos los elementos anteriormente mencionados.
A partir de esto,  Red Genera aportará desde su experiencia de trabajo en diferentes comunidades de Santiago y Valparaíso. Rocío Sepúlveda, representante de Red Genera, considera vital que las poblaciones cuenten con soberanía territorial y autonomía. De esta forma se buscará entregar información y  educar energéticamente  a las comunidades para generar las capacidades de aprovechamiento máximo  de los recursos energéticos disponibles en sus medios.
El trabajo entre las tres organizaciones se enfocaría en crear un centro de investigación social para generar datos e intercambiar material y así poder realizar análisis a posibles soluciones de pobreza energética en los hogares chilenos. Sumado a esto, se desarrollaría un cronograma de educación ambiental el cual estaría enfocado en generar talleres y seminarios que acerquen el tema de la pobreza energética a la gente, como lo sería la alfabetización energética y la formación en el uso de la energía.
Lorna Lares, coordinadora de la línea Bienestar, cultura y eficiencia energética, se manifestó optimista frente a esta nueva alianza, ofreciendo el apoyo de los investigadores de RedPE con sus distintas especialidades y disciplinas, sumado a la posibilidad de trabajo en conjunto con estudiantes tesistas.

Investigador de RedPE expone sobre la pobreza energética de Chile en Asunción

Entre el  20 y 22 de marzo se realizó en la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción el IV Workshop Internacional “Planificando Energía y Desarrollo”. El encuentro realizado en Paraguay contó con la participación del investigador de la RedPE, Patricio Mendoza, quien centró su intervención en abordar la situación que vive Chile en cuanto a energía, sumado a explicar las líneas de investigación en las que actualmente trabaja la red.

Mendoza fue parte del primer día de workshop luego de recibir la invitación por parte del Dr. Gerardo Blanco, Director del Grupo de Investigación en Sistemas Energéticos (GISE), institución encargada del evento. El encuentro, que ya se realiza por cuarta vez, centró sus ejes en la planificación de energía y el desarrollo, tanto en Paraguay como en otros países de la región.

Patricio Mendoza, coordinador de la línea de Energías Renovables y Gestión Local de RedPE, abordó la forma de trabajo por la cual ha avanzado la Red a lo largo de sus dos años. Para esto, Mendoza detalló la historia y el presente de la organización, explicando las líneas de investigación y  algunos de los resultados de las investigaciones  realizadas por la Red entorno a la los resultados de la pobreza energética presente en los hogares chilenos. (Ver infografía)

Situaciones asociadas a la pobreza energética que se viven en la región Latinoamericana también fueron abordadas por los investigadores de GISE, quienes han trabajado con una comunidad vulnerable de Paraguay, específicamente abordando el uso del carbón como fuente de energía con respecto a otras fuentes con mejor calidad y acceso.

Mendoza se mostró satisfecho de su participación, describiendo la buena recepción que hubo por parte de los asistentes y la intensión de generar lazos de trabajo con los investigadores paraguayos. Sobre esto, el Dr. Gerardo Blanco y el ingeniero Arturo González manifestaron interés en formar parte de la naciente Red Latinoamericana de Pobreza Energética, gestionando fondos concursables para abordar la pobreza energética en su país.

Otras temáticas abordadas en el encuentro fueron  el potencial energético de Paraguay, uso de energía hidráulica en el país, interconexiones regionales, micro-redes energéticas, entre otros.


Género y energía: otra cara de la pobreza

El vínculo entre pobreza y género ha impulsado numerosas investigaciones en organismos internacionales. En Chile, este tema no es titular ¿Será porque es un tópico emergente o porque preferimos evitar asuntos que son duros de roer? La pobreza es compleja de abordar porque tiene muchas caras y una de ellas es la que nace del cruce entre energía, género y pobreza: las mujeres son las más pobres energéticamente.

El concepto de pobreza energética sigue siendo desconocido para muchos. Acogiendo a los esfuerzos impulsados por el Estado, la Red de Pobreza Energética ha trabajado en su definición exponiendo que un hogar se encuentra en un estado de pobreza energética cuando no dispone de energía suficiente para cubrir las necesidades fundamentales, como acceso a agua, temperatura mínima y máxima, agua caliente sanitaria, iluminación, por mencionar algunas.

La pobreza energética va más allá del mero acceso al recurso, pues integra variables como calidad y equidad así como de sociales y culturales. No es lo mismo, por ejemplo, climatizar una casa con leña húmeda y estar expuesto a contaminación intradomiciliaria, que calefaccionar con una fuente limpia como la geotermia. Si bien existen todavía variados desafíos en esta temática de género, de cara al comienzo de la época invernal y la llegada de las bajas temperaturas, es la pobreza energética una de las caras de esta desigualdad.

En Chile, esta discusión es incipiente, sin embargo, en países como Reino Unido y España se han realizado estudios que señalan que las mujeres son las más expuestas a la pobreza energética. En el Reino Unido los movimientos ciudadanos han tomado el tema como una bandera de lucha en contra la injusticia social. Por otra parte, la Asociación Catalana de Ingeniería Sin Fronteras en 2016 señaló que los sectores más vulnerables en España son las familias monoparentales, las mujeres jubiladas, jefas de hogar, trabajadoras de servicio doméstico y las mujeres migrantes.

La realidad chilena ofrece un escenario similar: es la mujer quien realiza mayor trabajo no remunerado, lo que incluye trabajos domésticos y de cuidado en el hogar, destinando en promedio 2 horas diarias más para actividades de este tipo (Encuesta Nacional Sobre Uso del Tiempo). La mujer es quien pasa más tiempo en el hogar, jugando un rol protagónico en el cuidado de niños y adultos mayores.

Por otra parte, de acuerdo a datos de la encuesta CASEN 2015 los hogares liderados por mujeres muestran una tendencia hacia estados de conservación más precarios de las viviendas (tipo de vivienda, material y estado de conservación de muros, piso y techo) respecto de aquellos hogares liderados por hombres.

Estos datos sugieren que la pobreza energética afecta mayormente a mujeres, siendo este nexo entre género y pobreza una categoría de análisis urgente a la hora de impulsar políticas públicas que buscan disminuir la pobreza energética de nuestro país. Creemos y sostenemos que el primer paso es incluir la perspectiva de género a la hora de construir los instrumentos de diagnóstico, ya que partir con datos certeros que visibilicen esta dramática situación en la que viven miles de mujeres junto a las personas que ellas tienen a cargo, es fundamental para hacer de nuestra sociedad una más inclusiva, justa y sana.

Sofía Vargas, Investigadora CEGA

Jorgelina Sannazzaro, investigadora NUMIES

 

* Ambas investigadoras pertenecen a la Red de Pobreza Energética – RedPE

FUENTE: El Quinto Poder

Conferencia: Pobreza Energética y la Agenda 2030 de desarrollo sostenible

El Colegio de la Frontera Norte, la Universidad Autónoma de Chihuahua, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y la Fundación Friedrich Ebert convocan a presentar trabajos de investigación, ponencias o conformación de mesas de trabajo de manera presencial o virtual que aborden (de manera no excluyente) los siguientes temas:
– Teoría, epistemología y ontología de la pobreza energética
– Justicia energética: energía para todos
– Transición sustentable de energía y reducción de la pobreza
– Eficiencia energética y calidad de vida
– Consumo sustentable de energía
– Energía y pobreza en la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible
– Impactos económicos, sociales y ambientales de la pobreza energética
– Pobreza energética como política pública a escala nacional y subnacional
– Pobreza energética, mitigación y adaptación al cambio climático
– Gestión proactiva de la pobreza energética

 

Dirigido a:
Académicos(as) e investigadores
Planificadores(as) del desarrollo sostenible
Funcionarios(as) gubernamentales de los niveles federal, estatal y municipal
Organizaciones no gubernamentales
Estudiantes

 

Fechas clave
Entrega de resumen de presentación (300 palabras máximo): 14 de marzo, 2018
Notificación de aceptación: 19 de marzo, 2018
Entrega de presentación en Power Point: 6 de abril, 2018
Conferencias magistrales
Pobreza energética. Discusiones Norte-Sur
Dr. Rigoberto García Ochoa
El Colegio de la Frontera Norte
 
Pobreza energética en la Agenda 2030 de Chile
Dra. María del Valle Barrera
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de Chile
Pobreza energética: una aproximación compleja para los desafíos del Sur
Dra. Anahí Verónica Josefina Urquiza Gómez
Coordinadora Red de Pobreza Energética,
Universidad de Chile
Mayores informes en: pobrezaenergetica@colef.m

Importante avance con acuerdo para electrodependientes abre desafíos relacionados a pobreza energética en el sector Salud

Contar con suministro de energía permanente es fundamental para las personas cuya vida se sostiene en equipamiento médico que requiere electricidad. Son los electrodependientes, que, según cifras del Ministerio de Salud, son 20 mil en Chile.

El 11 de diciembre el Ministerio de Energía y la asociación de Empresas Distribuidoras de Electricidad formalizaron un acuerdo para resguardar la salud de un grupo inicial de 730 familias, con el propósito de beneficiar al total en el primer semestre de 2018.

La iniciativa público-privada establece descuentos relacionados al consumo de electricidad por el uso de equipos médicos y soporte de respaldo en caso de cortes prolongados. Este equivale a 50 kWh/mes (5.500 pesos) y será aplicado en las boletas eléctricas de clientes residenciales con pacientes electrodependientes.

Las empresas también se comprometieron a no cortar el suministro en caso de deuda y a dar solución en forma prioritaria en caso de cortes de energía prolongados. Esto es importante, debido al precedente del invierno de 2017, cuando la Región Metropolitana sufrió una larga interrupción del suministro eléctrico iniciado por el mal tiempo. También se comprometieron hacer todos los esfuerzos para proveer soluciones técnicas que mitiguen los efectos de los cortes de energía, ya sea a través de una atención prioritaria en la falla que afecte al domicilio del paciente o mediante acciones que ayuden a extender el funcionamiento del dispositivo de uso médico, como la entrega de equipos que permitan abastecer de electricidad a quien lo requiera.

Si bien el acuerdo muestra un avance en términos de cubrir una necesidad energética fundamental en materia de pobreza energética, los altos consumidores energéticos del sector salud –particularmente hospitales y clínicas– enfrentan un desafío mayor, que en la era del cambio climático adquiere vital importancia. Este sector deberá establecer estrategias efectivas que permitan asegurar la energía para procedimientos médicos, para el almacenamiento de químicos y medicamentos, para mantener condiciones adecuadas para los cuidados de salud y para otras acciones propias de sus obligaciones.

Ver Noticia en Diario UChile.

Macarena Valdés. Co-responsable Línea Bienestar, Cultura y Eficiencia Energética. Especialista en Epidemiología, Escuela de Salud Pública.

Marisa de Martini. Especialista en Periodismo y Comunicaciones. Centro de Energía


Workshop indicadores: “Construyendo indicadores para medir Pobreza Energética”

El taller “Construyendo indicadores para medir Pobreza Energética” se llevó a cabo el 19 de enero del 2018. La instancia se centró en la discusión sobre los indicadores apropiados para medir la pobreza energética en el país.

Para esto, Anahí Urquiza comenzó la jornada presentando los elementos base para la discusión sobre las categorías apropiadas al hablar de esta temática. De esta forma, la dimensión del acceso fue dividido en umbrales físicos, económicos y tecnológicos; la calidad fue subdividida en contaminación atmosférica y condiciones habitacionales; mientras que equidad fue detallado en la calidad del suministro, el gasto energético y la desigualdad ambiental.
La jornada contó con las presentaciones de Francisco Guerrero ”Pobreza Energética: Indicadores y consideraciones” y de Pablo Silva “Pobreza Energética: Cuando las casas hacen daño”.

Participantes

Patricia González – Antropología – Independiente

Tamara Oyarzún – Psicología – UChile

Francisco Guerrero Moya – Arquitectura – Independiente

Pablo Silva Posada – Ingeniero Constructor – Independiente

Julián Cortés – Derecho – UChile / CITRID

Lisset Manzano – Energías Renovables, especialidad en

Solar fotovoltaica – Independiente

Marco Bili – Sociología – UAI/CR2

Sofía Vargas – Comunicación del Riesgo – UChile / CEGA

Germán Marchant – Psicología – UChile

Constancia Verde – Arquitectura – Independiente

Anahí Urquiza – Antropología/Sociología – UChile / CR2 / CITRID

Catalina Amigo – Antropología – UChile / CR2 / CITRID


PANEL: “Gobernanza del Riesgo y Política pública: Desafíos regionales”

18/01/2018

Martes 23 de enero, 10:30 a 13:00 horas, sala B07, Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile (Av. Beaucheff 851, Santiago centro)

El propósito de este encuentro es abordar la gobernanza del riesgo, la cooperación internacional y conocer el enfoque y/o aporte que la academia puede realizar a la política pública de la reducción de riesgos y desastres.

Exponen:

– Tesania Velásquez, Directora Académica de Responsabilidad Social de la Pontificia Universidad Católica del Perú

– Óscar Gómez, Research Fellow, JICA Research Institute

– Jaime Campos, Director de CITRID

Charla abierta a todo público y gratuita.

Más información en: Sitio web CITRID


Workshop: “Construyendo indicadores para medir Pobreza Energética”

La pobreza energética (en adelante PE) ha sido definida de diversas formas. Algunas definiciones centran el foco en aspectos económicos vinculados al gasto en energía de un hogar, mientras que otras definiciones incorporan elementos socioculturales, la disponibilidad de tecnologías y combustibles diversificados, la calidad de las viviendas, los problemas y desigualdades asociadas a la generación de energías, entre otros. Cada definición conlleva una forma particular de medir este fenómeno y el objetivo de este Workshop es observar cómo se ha definido la PE y cómo a partir de esas definiciones se han construido formas diferentes de medirla. Se espera poder observar los indicadores utilizados para luego preguntarnos cuáles son apropiados para observar PE en nuestro país.

Considerando las particulares condiciones socioeconómicas, territoriales y de infraestructura, la RedPE propone la siguiente definición de PE para Chile: un hogar se encuentra en situación de PE cuando no dispone de energía suficiente para cubrir sus necesidades fundamentales y básicas, considerando tanto lo establecido por la sociedad como por sus integrantes. Esto quiere decir que un hogar energéticamente pobre no cuenta con la capacidad de acceder a fuentes de energía limpias, que le permitan decidir entre una gama suficiente de servicios energéticos adecuados, confiables, sustentables, de alta calidad y seguros, que permitan sostener el desarrollo humano y económico de sus miembros. En este contexto, tanto las necesidades como los satisfactores son definidos por una sociedad particular, que se sitúa en un territorio, en un tiempo y bajo condiciones socioculturales específicas. Así, se infiere que la PE se manifiesta en tres dimensiones principalmente: acceso, calidad y equidad. Las tres dimensiones pueden tener importantes repercusiones en la salud de la población y la calidad de vida de las familias.
La dimensión de acceso se relaciona con la superación de umbrales físicos (como la insuficiencia del suministro o las limitantes geográficas para acceder a la energía), tecnológicos (relacionados con disponer de opciones de energía y de artefactos para utilizar las energías disponibles) y económicos (contar con recursos para acceder a la energía). Todos estos umbrales constituyen barreras de acceso a la energía.
La dimensión de calidad de la energía se relaciona tanto con las fuentes energéticas contaminantes (intra y extra domiciliaria) como con las condiciones habitacionales deficientes que generan un aumento de la demanda energética de los hogares. Por otra parte, la calidad del suministro energético es clave para asegurar el acceso a la energía a lo largo del tiempo y ante posibles e impredecibles eventos de desastres socio-naturales. La capacidad de resistencia de las redes en el contexto de este tipo de eventos está directamente relacionada con la calidad del suministro, lo que también define las condiciones de acceso a la energía bajo situaciones de emergencia. Esta dimensión afecta particularmente la calidad de vida de las familias, especialmente en términos de seguridad y salud de las personas.
La dimensión de equidad se asocia a la distribución y la equidad de la energía. Por una parte, considera el gasto energético excesivo en relación al presupuesto total de la familia, quedando limitados tanto acceso como calidad a las posibilidades económicas, sociales y culturales de las que el hogar dispone (en la elección de la fuente energética, en la compra de artefactos más eficientes, en el acceso a diversas opciones energéticas, etc.) viéndose enfrentados a situaciones de desigualdad de oportunidades. Lo anterior repercute directamente en la dificultad para lograr condiciones de confort térmico y lumínico en los hogares y la exposición desigual de la población a fuentes energéticas contaminantes o a daños derivados de la generación de energía.
Pero ¿cómo medir estas tres dimensiones? Este Workshop busca avanzar en la construcción de indicadores apropiados para la realidad de Chile, revisando tanto experiencias internacionales en medición de PE, como indicadores nacionales que han sido utilizados para medir variables relacionadas a la energía.

¿CUÁNDO? Viernes 19 de enero, 2018 de 10:00 a 13:00 hrs.

¿DONDE? Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, Departamento de Antropología, sala 205. 2do piso. (Av. Ignacio Carrera Pinto 1045. Ñuñoa)

FAVOR CONFIRMAR ASISTENCIA A: red.pobreza.energetica@gmail.com


Privacy Settings
We use cookies to enhance your experience while using our website. If you are using our Services via a browser you can restrict, block or remove cookies through your web browser settings. We also use content and scripts from third parties that may use tracking technologies. You can selectively provide your consent below to allow such third party embeds. For complete information about the cookies we use, data we collect and how we process them, please check our Privacy Policy
Youtube
Consent to display content from - Youtube
Vimeo
Consent to display content from - Vimeo
Google Maps
Consent to display content from - Google