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Red de Pobreza Energética y Fundación Chile Sustentable lanzan ficha constitucional “Energía: Derecho humano y bien público”

El lanzamiento contó con la participación de los convencionales constituyentes Manuela Royo, Fernando Salinas y Francisco Caamaño quienes conversaron tras las exposiciones de Paz Araya (RedPE) y Sara Larraín (Chile Sustentable). El evento fue moderado por Gloria Lillo de la Fundación Heinrich Böll y Anahí Urquiza de la Red de Pobreza Energética.

Con el objetivo de contribuir en el proceso constituyente que vive Chile, equipos de trabajo de la Red de Pobreza Energética y Fundación Chile Sustentable han estudiado colaborativamente, revisado casos, indicadores y realidades locales e internacionales para presentar una propuesta en materia de energía. Según las revisiones realizadas por las y los investigadores, la energía y las fuentes de energía como bienes públicos, aparece consignada en los marcos constitucionales de muchos países como bienes nacionales estratégicos bajo titularidad del Estado, (soberanía del Estado).
Al respecto existe escasa referencia a la titularidad ciudadana de este bien público, salvo el derecho de acceso a servicios energéticos a ser provistos por el Estado (asociados a dignidad, bienestar y desarrollo); y en pocos casos en referencia al derecho a la información sobre el estado de los recursos naturales, la participación ciudadana en las decisiones, el bienestar de las generaciones futuras y la adaptación al cambio climático. En este contexto y como aporte a la Convención Constitucional en su proceso de formulación de una nueva Constitución, Chile Sustentable y la Red de Pobreza Energética han elaborado propuestas de texto constitucional sobre la energía como derecho humano y como bien público, con su fundamento jurídico en la legislación internacional ratificada por Chile, y en la jurisprudencia internacional.
Los antecedentes y propuestas se encuentran consignados en la Ficha Constituyente “Energía: Derecho Humano y Bien Público”. Este documento fue presentado en un evento online que contó con la participación de los convencionales constituyentes Manuela Royo(D23), Fernando Salinas(D18) y Francisco Caamaño(D14).
“En el contexto de la crisis climática, debemos preguntarnos cómo generamos un marco normativo adecuado para que esté en equilibrio con la naturaleza y además, con enfoque de género, porque precisamente somos las mujeres que tenemos los roles de cuidados, y en el caso de mi distrito, con lugares con alta contaminación como Temuco, Padre Las Casas, debemos proteger a quienes están literalmente echando la leña al fuego y recibiendo esa contaminación. Creo que desde los “eco-constituyentes” podemos concebir que la energía sea considerada un bien público pero también debe ir de la mano de una planificación que sea participativa, ecosocio-técnica y descentralizada, y ahí sería interesante pensar en un modelo de economía solidaria, con cooperativas territoriales amparadas por la nueva constitución” puntualizó la abogada Manuela Royo.
La Ficha contempla antecedentes internacionales; debates sobre el bien público, derechos humanos y propiedad pública; desarrollo de conceptos como soberanía energética, crisis climática, demandas en equidad territorial; y propuestas de textos para la redacción de la nueva Carta Magna.
Fernando Salinas, junto con los otros panelistas invitados, agradecieron este aporte al proceso constituyente destacando la relevancia de textos documentados y desarrollados por organizaciones multidisciplinarias. Además agregó “necesitamos abordar el tema de la energía en todas sus dimensiones. Yo creo que el principal escollo actualmente es la estructura de la propiedad y cómo abordamos la distribución energética para que el interés de las corporaciones no sea lo más importante. Tenemos que tener una perspectiva eco-sistémica, movermos rápido a las ERNC y tenemos que hacer que el Estado garantice la particiación territorial” puntualizó.
En el documento presentado se propone:

“La Constitución asegura a todas las personas el derecho al acceso económico y físico a energía limpia y segura, para la protección de la salud, la conservación y preparación de alimentos, la higiene y el confort térmico, el acceso a la educación, y la inclusión social, entre otros. El derecho a la energía es un derecho esencial y condición necesaria para el ejercicio de los demás derechos y garantías fundamentales. El Estado deberá garantizar el acceso equitativo y no discriminatorio a energía segura y no contaminante a la población para satisfacer las actividades domésticas y de subsistencia. El legislador deberá asegurar la provisión y asequibilidad de servicios energéticos seguros, limpios y de alta calidad a toda la población.”

La Ficha Constituyente “Energía: Derecho Humano y Bien Público” se encuentra disponible AQUÍ

Puedes revisar el lanzamiento en nuestro canal Youtube AQUÍ. No olvides suscribirte, así estarás al día de todos los eventos de RedPE.

Red de Pobreza Energética publica documento para el debate constitucional

Durante los últimos meses integrantes de la Red de Pobreza Energética RedPE reflexionaron en diferentes instancias para generar esta publicación abierta a todo público y en especial para los y las representantes de la Convención Constitucional.
Este documento presenta una propuesta de 5 principios desde los cuales se propone abordar temáticas fundamentales para el desarrollo energético nacional, todos ellos basados en los pilares transversales de respeto por los derechos humanos, búsqueda de la justicia ambiental e intergeneracional. Lo anterior forma parte de debates internacionales, científicos y políticos sobre el establecimiento de derechos y deberes del Estado y la ciudadanía, en cuanto a la demanda y suministro de la energía, en el marco de derechos humanos y ambientales. Esto implica que han estado presentes en reformas constitucionales, especialmente en los últimos años.
La oportunidad de escribir una nueva constitución abre el camino para trabajar en el objetivo de garantizar el acceso equitativo a servicios energéticos de alta calidad, que permitan sostener el desarrollo humano y económico de las personas (RedPE, 2019), considerando la transición energética justa y el desarrollo sostenible como elementos mínimos para reducir sus impactos ambientales, sociales y económicos, así como a nivel de seguridad y soberanía energética. Además, pone de manifiesto la necesidad de concebir desde una nueva óptica el desarrollo energético del país respecto a los nuevos desafíos que impondrá el cambio climático en esta materia. Para abordar este tema en el debate constitucional, invitamos a los candidatos y futura convención constitucional a discutir sobre la administración de los bienes que permiten el suministro energético, en cuanto al desarrollo de infraestructura y tecnologías de generación, almacenamiento, transporte y distribución de la energía, así como las condiciones de acceso a la energía de la población.

Invitamos a revisar el documento, disponible AQUÍ


Integrantes de RedPE participan en la actualización de la Política Energética Nacional

El proceso participativo para la actualización de la Política Energética incluye la creación del Comité Consultivo, que tiene como rol entregar recomendaciones de cambios o nuevos contenidos para una política energética de largo plazo actualizada desde una perspectiva política- estratégica de alto nivel.

El Comité Consultivo para la actualización de la Política Energética Nacional fue convocado por el ministro de Energía, Juan Carlos Jobet, en agosto de 2020. Desde diferentes sectores participaron 36 personas en el Comité Consultivo que busca asegurar un balance de criterios para aportar robustez a las recomendaciones entregadas por los y las integrantes.
Anahí Urquiza, académica de la Facultad de Ciencias Sociales UChile, Coordinadora en la Red de Pobreza Energética RedPE e Investigadora Responsable del Fondecyt Nº11180824 “Expresiones territoriales, económicas y socioculturales de la pobreza energética en Chile: un estudio a partir de las diferentes zonas climáticas del país” integró este comité y destacó la presencia de diversos integrantes de la RedPE en las mesas de trabajo temáticas y regionales. “Participar en el Comité Consultivo es un reconocimiento al trabajo colectivo de la Red de Pobreza Energética, donde todas y todos quienes integramos esta organización hemos logrado darle visibilidad a la pobreza energética y a la perspectiva en particular que hemos ido construyendo colaborativamente en estos años” señaló Anahí Urquiza.
En el documento recientemente publicado por el Ministerio de Energía, se explica la metodología utilizada para la construcción de la actualización de política vigente, donde se consideraron en la discusión insumos de otros procesos ligados a la actualización, en particular, talleres regionales ciudadanos y mesas temáticas, actividades donde hubo una activa presencia de integrantes de la Red de Pobreza Energética. El Comité Consultivo en este documento entrega como resultado final seis atributos que sustentan una visión de largo plazo para la energía en Chile: sustentabilidad, resiliencia, inclusividad, eficiencia, accesibilidad y respeto de los derechos humanos. Se ofrecen además 14 grandes mensajes, a los que se asocian cerca de 75 metas.

“El Comité Consultivo de Energía se ha caracterizado por el desarrollo colaborativo, desde múltiples sectores, con una mirada a largo plazo, y desde mi perspectiva, este es uno de los mejores esfuerzos que hemos tenido, a nivel de políticas públicas, porque es capaz de hacerse cargo de una articulación entre diferentes sectores, disciplinas y al menos construir orientaciones comunes. Expertos y expertas que integran la Red de Pobreza Energética participaron muy activamente de forma transversal y eso permitió que de alguna medida la propuesta que se hace esta bien permeada por los esfuerzos de lo que hemos impulsado en materias de pobreza energética” explica Anahí Urquiza.

Ricardo Lobos, Encargado de Formación Ciudadana, de la División de Energías Sostenibles del Ministerio de Energía señala “Se decide que la convocatoria al Comité Consultivo y a las mesas temáticas sean amplias y diversas porque se espera que las políticas públicas se puedan enriquecer y que no dejar a nadie atrás en el diseño, formulación, desarrollo e implementación. Hemos incorporado al debate a todos los actores, para optimizar los procesos que vienen y entender en profundidad las experiencias de cada sector. El Ministerio de Energía ha tenido una continuidad en torno a esta mirada colectiva, amplia y diversa, no exclusivamente a los sectores más duros del área energética, si no que también a las distintas organizaciones u otros que representan a las personas, porque finalmente esto va en beneficios a las personas” explica Ricardo Lobos.

En septiembre de 2020, las y los integrantes de la línea de trabajo “Políticas públicas y modelos de desarrollo” de Red de Pobreza Energética se reunieron con el objetivo de repasar y definir los pilares fundamentales o principios que debían impulsarse en la actualización de la Política Energética Nacional. Paz Araya, coordinadora de esta línea de trabajo e investigadora de RedPE señala, “planteamos impulsar 3 ejes para el debate: i) diversificación de la atención a la energía más allá de la energía eléctrica, con una mirada integral de la energía que considere la producción y consumo de ésta; ii) presencia permanente de la perspectiva territorial, que considere recursos disponibles y desafíos locales; iii) instalar los principios de justicia energética, que desde la Red de Pobreza Energética vemos que son invisibilizados, sobre todo en las llamadas zonas de sacrificio”, puntualiza Paz Araya.

Para Anahí Urquiza, un objetivo alcanzado en este trabajo colaborativo fue instalar la importancia del acceso a energía de calidad y enfrentar la pobreza energética como una problemática compleja, “hoy no solo tenemos que avanzar hacia la carbono – neutralidad, si no que también hay que asumir los desafíos sociales de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles OS7 y en conjunto trabajar con los desafíos climáticos para la transición energética. Las investigaciones desarrolladas por la RedPE y los actores en diversos territorios y sectores nos han permitido entender mejor la pobreza energética en nuestro país, y estos trabajos fueron bien acogidos en la Comité Consultivo. Creo que esta participación ampliada nos permite estrechar relaciones, además nos posiciona y consolida en el sector público, en los organismos del estado” explica Anahí Urquiza.

En el documento constata que las temáticas que apuntan a la sustentabilidad social y territorial cobran especial relevancia. Estos grandes mensajes resaltan que la Política Energética debe establecer las metas conducentes a un acceso equitativo a servicios energéticos de calidad a todas las personas, reduciendo la pobreza energética. Para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía, estos grandes mensajes abordan la dimensión social y territorial del desarrollo energético, y hacen especial énfasis en la inclusión de ciertos grupos, como los pueblos indígenas y las consideraciones de género, y las características de una transición justa. También se incluyen grandes mensajes relacionados a condiciones sistémicas para contar con energía de manera segura, eficiente y sustentable, como lo es la planificación urbana y la planificación y gestión de los sistemas energéticos en su conjunto para contar con mayor confiabilidad, resiliencia y calidad. Además, se reconoce las particularidades territoriales de la transmisión y su carácter de facilitadora para el desarrollo de otros proyectos energéticos, especialmente renovables, y su aporte a la resiliencia ante el cambio climático.

Ricardo Lobos concluye, “es de esperar que la próxima administración pueda tomar este trabajo, así como lo hizo este gobierno con el trabajo anterior de la Política Energética 2050, porque el ánimo de trabajo fue que esto tiene que tener continuidad por sobre el gobierno de turno. Hemos visto en los debates de este periodo de elecciones que hay un interés por la sustentabilidad, por llevar a cabo este tipo de transición por sobre el gobierno de turno con el apoyo de toda la sociedad y todos los actores que vayan mucho mas allá de un proveedor y/o un consumidor de energía” enfatiza Ricardo Robos.

Los participantes de este Comité Consultivo, que participan directa o indirectamente en la Red de Pobreza Energética, destacamos de esta nómina: Andrea Rudnik, Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2; Carlos Finat, ACERA; Claudio Seebach, Generadoras de Chile; Nicola Borregaard, EBP Chile; Sara Larraín, Chile Sustentable y Anahí Urquiza, Red de Pobreza Energética.

Documento completo disponible AQUÍ


Red de Pobreza Energética presenta documentos de trabajo para la transición energética

El pasado martes 1 de diciembre, la Red de Pobreza Energética presentó a la comunidad los últimos documentos de trabajo en un evento online multisectorial que convocó a panelistas del mundo académico, público, privado y de la sociedad civil.
“Desigualdad Energética más allá del hogar” fue inaugurado por Alejandra Schueftan, Gerenta de Instituto Forestal INFOR sede Los Ríos quien dio la bienvenida a los presentadores y panelistas y destacó el trabajo colaborativo realizado en estos documentos de trabajo. “Todos los temas abordados en las recientes publicaciones de la Red de Pobreza Energética, son parte de una problemática multidimensional y que hoy podremos analizar desde distintas miradas. Esta discusión es clave porque la energía es uno de los recursos fundamentales para el desarrollo humano de las personas y de las sociedades, por tanto el acceso a una energía de calidad tiene consecuencias en la educación, trabajo, alimentación, salud y por tanto es fundamental para reducir la desigualdad“, puntualizó.
El documento “Vulnerabilidad Energética territorial: Desigualdad más allá del hogar” fue presentado por el investigador Rubén Calvo, Doctorado en Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Chile PUC y Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2. Posteriormente, Nicolás Álamos, investigador del Núcleo de Estudios Sistémicos Transdisciplinarios (NEST) y del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 presentó el documento “Caracterización del Mercado de la Leña en Chile y sus barreras para la transición Energética”.
Catalina Amigo, Coordinadora Ejecutiva de la Red de Pobreza Energética y también coordinadora de la Red de Inclusión Energética Latinoamericana (Red IEL)  fue la moderadora en el panel de invitadas e invitados que comentaron los documentos de trabajo presentados. En el conversatorio participaron Rodrigo Barrera de la  Agencia de Sostenibilidad Energética; María José Pino, Relaciones Comunitarias – Seremi Energía del Maule; René Reyes, INFOR Los Ríos – OCDM; Sebastián Ibarra, Académico de la Universidad de Aysén y Claudia Fuentes, Fundación Chile Sustentable.
Las y los panelistas fueron invitados a explicar en qué medida los documentos de trabajo de la Red de Pobreza Energética aportan en sus respectivos contextos de estudio/laborales y qué desafíos son relevantes de abordar para avanzar en una transición energética justa.
Rodrigo Barrera, de la Agencia de Sostenibilidad Energética fue el primer comentarista y planteó que “el desafío hoy es bastante exigente, tenemos que ser capaces de traducir esta compresión multidimensional y compleja en intervenciones eficaces y operativas que se puedan llevar a la realidad y que modifiquen o cambien las condiciones del sistema. Esto conlleva otro gran desafío, debemos dejar de lado la mirada sectorial y buscar un enfoque territorial para las políticas públicas” enfatizó Barrera.
Claudia Fuentes, de la Fundación Chile Sustentable destacó el trabajo de la Red de Pobreza Energética y profundizó sobre los desafíos de la transición energética “Hoy tenemos un trilema que consiste en el acceso a la energía; la seguridad y calidad del suministro y en los planes de descontaminación global y local de nuestras ciudades. A veces, existe la falsa idea de pensar que con solo cumplir uno de estos factores, se cumplirán los otros dos de manera natural y eso no es así. La transición energética es un problema complejo que además, desde mi perspectiva implica considerar un 4to pilar, que es la llamada justicia energética. De este modo, podemos diseñar políticas públicas que consideren todos los factores y se asegure una transición energética justa” señaló Claudia Fuentes.
Para revisar las intervenciones de las y los panelistas, el video del evento está disponible AQUÍ
Los documentos de trabajo presentados en esta actividad están disponible en la sección de Publicaciones Red de Pobreza Energética.

Algunas de las fotos de la actividad online

** Actividad organizada por Red de Pobreza Energética, con la participación y colaboración de Núcleo de Estudios Sistémicos Transdisciplinarios (NEST), Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR) 2 y la Universidad de Chile.


Equipo de RedPE participa en Cumbre por la Acción Climática

La Sociedad Civil por la Acción Climática SCAC organizó 10 días de actividades dirigidas 100% a reflexionar en torno al medio ambiente y el futuro.

La Cumbre Social por la Acción Climática se realizó del 2 al 11 de diciembre pasado en el Centro Cultural Tío Lalo Parra, Cerrillos. En paralelo a la COP 25 que tuvo lugar en Madrid, diversas organizaciones de la sociedad civil se reunieron para generar múltiples actividades en torno a la crisis climática, la toma de conciencia y compromiso social por el medio ambiente.
“Cuando la COP 25 dejó de ser en Cerrillos y se fue a Madrid fue por un momento muy especial, que es el momento que estamos viviendo. Quizá, nos juntamos a propósito de algo diferente, de algo que venía desde arriba, desde las organizaciones internacionales, pero ahora estamos juntos por algo más importante, que es la definición de qué es lo que queremos como pueblo de Chile para nuestro futuro” señaló Ezio Costa vocero de la SCAC en el ceremonia de apertura de la Cubre por la Acción Climática.
Los organizadores trabajaron en torno a desafíos para lograr detener el avance del calentamiento global. Entre los participantes coincidieron que es necesario tomar medidas como terminar con el uso de carbón como fuente de energía, reforestar con bosque nativo y asegurar el uso del agua para el desarrollo de los ecosistemas que permiten el desarrollo de la vida entre, otras medidas.
La Red de Pobreza Energética y sus miembros asociados fueron invitados a guiar y exponer sobre diversos temas: los usos de la leña, contaminación atmosférica, mitigación de la huella de carbono, entre otros. Además se expuso el Programa de Inclusión Energética de Renca; Vivienda y Confort Térmico – Desafíos de Pobreza Energética en el contexto de Cambio Climático; se presentó la Encuesta Internacional de percepciones sobre Medio Ambiente y Cambio Climático, entre múltiples actividades académicas, talleres y artísticas. Anahí Urquiza, coordinadora de I+D+i de RedPE participó en el foro “Pobreza energética: ¿Cómo asegurar una transición inclusiva?” donde compartió espacio con la directora de Espacio Público, Nicola Borregaard y con Ruben Méndez, gerente de energía local de la consultora EBP. “Hablar de pobreza energética hoy es relevante no solo por las aristas personales, sino también porque un acceso óptimo a las energías tiene impacto en el desarrollo local y nacional. Es relevante que los distintos planes que estén centrados en las realidades y necesidades de cada territorio”, señaló Urquiza.

U. de Chile presentó documento para enfrentar los desafíos de la pobreza energética en el país

A partir del trabajo colaborativo y transdisciplinario impulsado por la Red de Pobreza Energética, se realizó el lanzamiento de la investigación “Acceso equitativo a energía de calidad en Chile. Hacia un indicador territorializado y tridimensional de pobreza energética”, que permitirá implementar metodologías para medir este fenómeno adaptándose a la realidad nacional.

 

Gentileza Comunicaciones VID
Con el objetivo de contribuir con el acceso equitativo a la energía de calidad en el país, el jueves 11 de julio la Red de Pobreza Energética (RedPE) de la Universidad de Chile, lanzó un documento transdisciplinar elaborado por más de 20 profesionales de diversos centros, casas de estudio e instituciones estatales, que desarrolla dos propuestas para cuantificar este fenómeno. La iniciativa fue presentada frente a autoridades, académicos, investigadores y representantes de organismos gubernamentales, destacando nuevas metodologías e instrumentos coherentes con las necesidades del contexto nacional.
Asimismo, en el evento realizado en Casa Central y presidido por el Rector Ennio Vivaldi, la Universidad firmó acuerdos de colaboración con el Instituto Forestal de Chile (INFOR), la Fundación TECHO Chile, la Asociación Chilena de Energías Renovables (ACERA) y la ONG Adapt Chile. Estas alianzas trabajarán en ámbitos asociados a la gestión climática, desde la planificación de estrategias sectoriales asociadas a la pobreza energética como campo de acción.
En la inauguración, el Rector Vivaldi destacó parte de los desafíos en este ámbito. “Los grandes problemas de la sociedad actual no se resuelven desde una disciplina en particular. En este sentido, la pobreza energética es un tema que requiere mirada transdisciplinaria para desarrollar una solución integral. Por otro lado, es fundamental confrontar la realidad con datos factuales y no sólo valorativos. Si no partimos por conocer estas definiciones, no se puede entender empíricamente lo que está ocurriendo en el país para generar un diagnóstico y soluciones acordes a las necesidades de toda la sociedad”, señaló.
Los investigadores de la RedPE presentaron los principales resultados de la investigación desarrollada desde 2015 con otras instituciones públicas y privadas. Parte de éstos, indican que la pobreza energética en Chile se expresa en una mala eficiencia de las viviendas, bajo confort térmico, gasto excesivo de energía, e interrupciones del suministro eléctrico. Por ello, la agrupación propone indicadores territoriales y tridimensionales para construir políticas públicas, que avancen hacia una caracterización más compleja de este problema.
Para la coordinadora de la RedPE y académica de la Facultad de Ciencias Sociales, Anahí Urquiza, esta realidad representa uno de los tantos desafíos del país en materia energética. “Debemos seguir trabajando por generar conciencia sobre este fenómeno como un problema social en Chile. Es fundamental trabajar colectivamente y en diálogo con la sociedad civil. Desde la colaboración podremos pensar en estrategias sectoriales, además de hacernos cargo de las necesidades de nuestra población y las diferentes condiciones de desarrollo en regiones. Este tema no se soluciona sólo con políticas públicas y por ello es fundamental generar otras herramientas y dinamizar el mercado”, agregó.
La investigación impulsada por la RedPE expone que actualmente más del 66% de los hogares chilenos presenta problemas de eficiencia energética y un 21% de las personas declara pasar frío al interior de sus viviendas en época invernal. Producto de estas dificultades, múltiples familias no pueden asegurar necesidades básicas como calefacción, ventilación, agua caliente sanitaria y la opción de cocinar o refrigerar alimentos, entre otras actividades asociadas a la confortabilidad térmica.
La gerente de INFOR de la sede Los Ríos, Alejandra Schueftan, integró la mesa de diálogo del conversatorio “Pobreza energética y desafíos sectoriales”, junto a representantes de las otras tres instituciones que firmaron convenios de colaboración con la Universidad. “Uno de puntos más importantes de este contexto es la brecha en información técnica sobre eficiencia energética y cómo hacerla llegar a los diversos actores, sobre todo cuando se trata del usuario. Además de atender los lenguajes y formatos utilizados, se ha vuelto fundamental generar modelos de financiamiento para incorporar al sector privado en esta gestión”, comentó.
En tanto, el jefe nacional de Ingeniería y Construcción de Techo Chile, Carlos Westermeier, concluyó que “el contexto ha cambiado bastante y hemos debido replantear soluciones. El problema de la pobreza energética no se soluciona en la vivienda, sino también entregando conocimiento a las comunidades y las familias con las que trabajamos. Desde hace dos años comenzamos a hablar sobre este fenómeno, pues impacta en la manera de diseñar los hogares. Cada territorio tiene ciertas particularidades que deben ser abordadas desde distintas formas y por ello hemos insistido en colaborar con otras instituciones”.
El documento de la RedPE propone conceptualizaciones e indicadores territoriales y tridimensionales de pobreza energética, para impactar la política pública en esta materia.
El evento realizado en Casa Central de la U. de Chile, fue presidido por el Rector Ennio Vivaldi, quien destacó los desafíos para enfrentar este fenómeno.
La coordinadora de la RedPE y académica de FACSO, Anahí Urquiza, agregó la importancia de entender la pobreza energética como un problema social de Chile.
La iniciativa contó con la participación de INFOR, Techo Chile, Adapt Chile y ACERA; instituciones con las que la U. de Chile firmó convenios de colaboración para la gestión climática.

Desafíos energéticos: el rol de la sociedad civil en la transición energética chilena

Durante los últimos años, las energías renovables han penetrado raudamente en la matriz energética del país. En el año 2017, la generación con este tipo de fuentes representó el 43% de la producción energética y se espera que para el año 2030 alcance el 75%, según lo planteado en el último reporte mensual entregado por las Generadoras de Chile.

Ante este escenario, resulta clave orientar dicho proceso con miras a una transición energética sostenible. Resolver esta problemática no sólo pasa por una dimensión tecnológica en torno a la generación, transmisión, distribución y almacenamiento, sino también implica una dimensión sociocultural, donde la inserción y participación de las personas permitan que esta transición lleve a la sostenibilidad energética esperada.

El proceso de transición hacia una matriz energética sostenible requiere nuevas y/o renovadas relaciones entre los diversos actores involucrados, tales como el Estado, privados, ONGs, fundaciones, academia y comunidades, estableciendo cooperación recíproca y permanente, lo cual genere un marco de confianza y un incremento del bienestar social. Lo anterior ya fue reconocido, impulsado y promovido en la Agenda 2030, cuando en el año 2015, Chile adoptó el compromiso de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS), acción que busca mejorar la calidad la vida de las personas a través de energías asequibles y no contaminantes, entre otros fines, lo cual se ve reforzado con el sello ciudadano de la Ruta Energética 2018-2022 de la actual administración.

Alcanzar esta meta en los próximos años requiere del compromiso y la participación activa de todos los actores, es decir, el gobierno, el sector privado y la sociedad civil, siendo esta última una componente clave para que la transición energética sea exitosa; forjando de esta forma una cultura energética sostenible. Ante ello, cabe preguntarse: ¿Cómo se está incorporando la sociedad civil a esta transición energética?

Existen muchas formas. Algunas de ellas comprenden la participación: informativa, consultiva, cogestión, control y asociación, entre otras. La participación consultiva ha sido mayormente utilizada por el Estado en los últimos años, hecho que se aprecia al revisar el Programa Comuna Energética y el Plan Ruta Energética, donde se registran las necesidades y prioridades ciudadanas que permiten formular los lineamientos y/o proyectos en torno a las energías renovables. Sin embargo, la participación consultiva es sólo uno de varios instrumentos correlacionados para abordar la incorporación de la ciudadanía. Por lo tanto, es necesario promover una participación empoderada que incorpore una mayor cantidad de herramientas participativas y de actores.

Un ejemplo concreto de esto último es la ejecución de proyectos de energías renovables y gestión local, cuyo objetivo es el desarrollo social sostenible por medio de soluciones energéticas locales que poseen la potencialidad de integrar las opiniones, propuestas y capacidades de las personas en el diseño, implementación y evaluación de la intervención energética en el corto, mediano y largo plazo, dotando así de mayor protagonismo a la comunidad local durante todo el proceso.

Precisamente en torno a este tipo de iniciativas, la academia, como un actor de la sociedad civil, y en coherencia con su misión de desarrollar conocimientos al servicio del bienestar de la población, puede desempeñar un rol relevante al desarrollar proyectos de gestión local de recursos con energías renovables, en la medida que estos proyectos sean capaces de otorgarle un rol protagónico a las comunidades. Nuevos horizontes de desarrollo, orientados a lograr formas de empoderamiento efectivo y transferencia tecnológica para la gestión local, entendiendo esto como un desafío altamente complejo, donde se debe entregar y producir conocimiento a través de procesos de diálogo y organización local, son parte de esta meta.

Este tipo de iniciativa ofrece la potencialidad de facilitar el proceso de transición energética, puesto que abre espacios de empoderamiento a las personas, abarcando los ámbitos informativos, educativos, consultivos, cogestión, control y asociación. En concreto, entrega seguridad a las comunidades al derribar las barreras de desinformación en torno a las energías renovables, visibilizando los recursos y oportunidades locales, que harán que esta transición lleve a la sostenibilidad energética deseada.

En este marco, para promover un proceso de transición energética en Chile, es necesario abordar la dimensión sociocultural y generar espacios de participación que sean capaces de otorgar protagonismo a las comunidades, creando experiencias de gestión local de recursos con miras a un desarrollo sostenible definido desde la propia ciudadanía.

Por lo tanto, el compromiso de todos los actores involucrados es fundamental para promover y ejecutar los diversos proyectos en materia de energías renovables y gestión local. El éxito del proceso de transición energética recaerá en que cada actor de la sociedad cumpla su rol para así  poder avanzar de forma integral en la disminución de la pobreza energética.

Ericka Osses. Asistente de línea energías renovables y gestión local, especialista en arquitectura, planificación y diseño de entorno

Mauricio Muñoz. Especialista en geología y geotermia CEGA U. de Chile

Columna disponible en El Quinto Poder

Aportes desde Chile a la Gobernanza del Cambio ambiental global

La Red de Pobreza Energética no busca sólo visibilizar la relevancia y urgencia de ese problema para el país, ni únicamente construir evidencias y conceptos que permitan dar adecuadas respuestas al fenómeno. Además de estas no triviales tareas, la RedPE también se propone transformarse en un puente que conecte los diversos y multidisciplinares conocimientos que existen en Chile con los debates, experiencias y preocupaciones que prevalecen en la arena internacional.

El investigador de la red Marco Billi dio un paso más en este esfuerzo logrando que los propósitos y avances de la red fueran expuestos en Lund, Suecia. Ahí se celebró la conferencia anual organizada por el proyecto Earth System Governance, una de las mayores alianzas internacionales de investigación en el área de la gobernanza del cambio ambiental global, dedicada a explorar tanto los problemas como las soluciones para las mutaciones climáticas y ecológicas en el planeta, con una mirada siempre puesta en la justicia y equidad social.

La Pobreza Energética es y debe visibilizarse como uno de los aspectos cruciales de estos esfuerzos, no sólo por las intrínsecas asociaciones que existen entre desigualdades e injusticias ambientales, energéticas y sociales, sino también por las sinergias que pueden derivar del enfrentar todos estos desafíos al mismo tiempo.

Durante la ponencia, Marco Billi no sólo logró sensibilizar la audiencia sobre la importancia de insertar estos temas dentro de la gobernanza del cambio ambiental global; también mostró la necesidad de considerar y aprender de las particularidades de países ‘de medianos ingresos’, como es el caso de Chile, respecto de este fenómeno. De acuerdo a la percepción del investigador, la recepción de la audiencia fue buena destacándose los importantes avances que la RedPE ha logrado en tan poco tiempo en el país. El debate y los comentarios posteriores a la presentación de Marco Billi sin duda serán de gran valor para seguir avanzando en la conceptualización e investigación sobre pobreza y vulnerabilidad energética en Chile.

La Universidad de Lund, que organizaba el evento, es también la sede del Centro de Estudios de Sustentabilidad (LUCSUS) y del Instituto Internacional para Economía Ambiental Industrial (IIIEE), que han demostrado su interés en explorar caminos para seguir colaborando sobre estos temas. En línea con el espíritu de la RedPE, esperamos que los futuros intercambios académicos que surgen de allí contribuyan a romper la barrera que todavía separa el Norte y el Sur del mundo, para avanzar hacia una Tierra realmente más unida y colaborativa para un futuro más sustentable y más justo.

Martes, 10 de Octubre 2017. Lund, Suecia.

Marco Billi. Investigador RedPE, línea Energía, políticas públicas y modelos de desarrollo. Estudiante Doctorado en Procesos e Instituciones Políticas – UAI /Estudiante Doctoral (CR)2 / Investigador Jóven Núcleo Milenio Modelos de Crisis.


Red de Pobreza Energética U. de Chile profundiza colaboración transdisciplinaria con cinco ministerios

En el marco del Seminario de Pobreza Energética “Nuevos desafíos para la articulación entre Academia y Política”, investigadores de la Universidad de Chile dialogaron con representantes de los ministerios de Energía, Salud, Desarrollo Social, Medio Ambiente y Vivienda y Urbanismo, con el objetivo de impulsar una estrategia que permita posicionar y enfrentar el tema a nivel nacional.

Mejorar el acceso a la energía; construir un concepto multidimensional; medir el impacto en comunidades vulnerables; e identificar fuentes contaminantes y problemas de salud, fueron algunos de los ejes abordados durante el Seminario de Pobreza Energética “Nuevos desafíos para la articulación entre Academia y Política”, donde participaron profesores e investigadores de la Universidad de Chile y representantes de cinco ministerios, con el fin de articular sus capacidades en torno a los desafíos considerados en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el proceso participativo Energía 2050.

Durante la actividad, realizada el viernes 24 de noviembre en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU), se presentó una definición preliminar para observar la pobreza energética de acuerdo a las dimensiones e indicadores particulares del contexto nacional, como el acceso, la calidad y la equidad. Además, los participantes analizaron las estrategias enmarcadas en las políticas públicas actuales desde cada organismo, considerando los problemas para satisfacer necesidades energéticas, las desigualdades en el gasto y las características de las viviendas respecto a las condiciones climáticas.

De acuerdo a la investigadora del Centro de Energía de la U. de Chile e integrante de la Red de Pobreza Energética, Paz Araya, “este seminario es la consolidación del trabajo desarrollado desde hace varios meses en tres talleres con académicos de la institución y profesionales de otros organismos públicos, para entender cuáles son las dimensiones de la pobreza energética y donde realizamos un informe que la define, con análisis de fuentes secundarias de alcance nacional. Buscamos compartir nuestro conocimiento con el mundo público y la ciudadanía, entendiendo que se trata de un problema complejo que debe visualizarse desde el territorio, las disciplinas y los objetivos en los que trabaja cada institución. Hemos logrado consolidar esta red académica y estamos trabajando en un informe que determine cómo inciden las políticas públicas en el acceso, la calidad y la equidad de la energía”.

El Jefe de la División Acceso y Equidad Energética del Ministerio de Energía, Gabriel Sepúlveda, expuso algunas de las medidas impulsadas desde 2014 para mejorar el acceso a este recurso, como el programa de electrificación para 10 mil viviendas, la incorporación de energías renovables en comunidades indígenas y el mejoramiento de suministro eléctrico en islas, entre otras. “Estamos trabajando con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), para proponerle al país una definición de pobreza energética que nos permita focalizar de mejor manera las políticas públicas y los recursos. Existe un importante número de familias que no puede acceder a la energía eléctrica y tampoco hay suficientes datos para saber dónde se encuentran y cómo podemos llegar a ellos. Por tanto, el diálogo debe establecerse con las mismas comunidades para encontrar modelos de gestión que hagan sostenibles este tipo de soluciones”, comentó.

Asimismo, el Jefe del Departamento de Análisis de la Realidad Social del Ministerio de Desarrollo Social, Juan Cristóbal Moreno, quien presentó un diagnóstico con datos de la Encuesta CASEN 2015, señaló que “es muy importante participar en la medida en que se reconoce otra dimensión de la experiencia de vivir en pobreza, pues hasta ahora no se calcula de manera sistemática. Debemos conectar la discusión con las categorías usadas actualmente para medirla, donde hemos impulsado un trabajo por actualizar la medición de pobreza por ingreso y por incorporar una visión multidimensional de ésta. También es fundamental reconocer que este es un desafío intersectorial, por lo que esperamos compartir experiencias y articular la política pública considerando indicadores que les hagan sentido a todos los participantes de los organismos involucrados”.

La Secretaria Ejecutiva de Construcción Sustentable del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Paola Valencia, enfatizó que “es sumamente importante dialogar sobre las problemáticas que tiene el país en general, pues la investigación producida en la academia es un gran aporte para mejorar la calidad de vida de los chilenos. El gran desafío es lograr que el estándar térmico de todas las viviendas de Chile sea óptimo, por lo que el Ministerio se ha preocupado del tema a partir de líneas de trabajo regulatorias y voluntarias, implementando subsidios para reacondicionamiento térmico de viviendas e incorporación de energías renovables en hogares sociales, además de enfocarse en planes para enfrentar la contaminación ambiental”.

En tanto, el Jefe de la División de Políticas Públicas del Ministerio de Salud, Tito Pizarro, realizó una presentación sobre el impacto generado en las comunidades ante la contaminación energética. “En los lugares donde existe mala calidad de energía para alimentarnos, calentarnos o movernos, estamos generando polución y por lo tanto daño a la salud. Actualmente la población tiene menos años de vida saludable, siendo un problema transversal y que requiere trascender decisiones entre cuatro paredes. Hay que trabajar con los sectores urbanos y rurales, la sociedad civil y los organismos públicos para reflexionar sobre este tema de acuerdo al territorio o las condiciones socioculturales específicas. Por otro lado debemos buscar alternativas y diversificar la matriz energética, teniendo siempre en cuenta el acceso para los grupos con menos recursos”, concluyó el médico.

Finalmente, representantes del Ministerio del Medio Ambiente discutieron sobre la relación de la energía con el ecosistema, destacando problemas en el confort térmico y la calidad del aire en los hogares de Chile. El Jefe de la División de Cambio Climático, Fernando Farías, agregó que “la transformación del clima se debe principalmente a un mal manejo energético a nivel global, donde los fósiles son los mayores productores de CO2. Sin embargo, existen múltiples oportunidades para contar con mejores combustibles y equipos de combustión, pero necesitamos que la población entienda la importancia del uso de fuentes energéticas, por lo que el gran desafío no sólo reside en las políticas públicas, sino también en lo que cada chileno está dispuesto a hacer para mejorar su calidad de vida”.

La Red de Pobreza Energética de la Casa de Bello considera que un hogar se encuentra en dicha situación cuando no dispone de energía suficiente para cubrir las necesidades fundamentales, básicas y secundarias; además de no tener la capacidad de acceder o de decidir entre una gama suficiente de servicios energéticos adecuados, asequibles, confiables, de alta calidad, seguros y sustentables. Mayor información en www.pobrezaenergetica.cl

Ver noticia en la página de la Universidad de Chile.


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